Han pasado pocos meses desde que La isla de las tentaciones cerrara su temporada número 9. Sin embargo, el éxito del reality y sus buenos datos de audiencia son la causa de que esta noche vuelva el fenómeno social. «En esta edición he sufrido; sufro con ellos», dice Sandra Barneda Leer Han pasado pocos meses desde que La isla de las tentaciones cerrara su temporada número 9. Sin embargo, el éxito del reality y sus buenos datos de audiencia son la causa de que esta noche vuelva el fenómeno social. «En esta edición he sufrido; sufro con ellos», dice Sandra Barneda Leer
Courtney S. Warren, psicóloga especialista enterapia de pareja formada en la Univerdad de Harvard, estableció en 2023 una lista de frases que toda pareja debería utilizar para fortalecer su relación. Entre ellas, «ayúdame a entenderlo mejor», «yo te perdono, ¿me vas a perdonar tú?» o la que es la frase más importante, según ella: «Te quiero». En La isla de las tentaciones se han escuchado estas frases decenas de veces y ha quedado demostrado que si el amor no es bueno, por muchas frases que uno use, no hay nada que hacer. Y ha quedado claro que hay tantos tipos de relaciones como tipos de personas.
Hace poco más de tres meses La isla de las tentaciones cerró su novena edición mostrando cómo hasta la relación más longeva puede destruirse cuando la tentación llama a tu puerta. Ahora, vuelve la décima edición de un programa que, aunque muy criticado, es el mejor espejo televisivo de los impulsos que el amor, o el amor mal entendedido, puede provocar en los seres humanos.
Si alguien sabe de lo que estamos hablando esa es Sandra Barneda. La presentadora lleva nueve de las 10 ediciones siendo la maestra de ceremonias, la terapeuta, la apaciguadora, el pilar de la decenas de las parejas que han pasado por La isla de las tentaciones. En cada edición siempre vuelve sorprendida por los límites que se pueden llegar a cruzar por amor o por desamor; y en cada edición vuelve más convencida de que ella nunca se atrevería a enfrentarse a un prueba como es La isla de las tentaciones para una pareja. Pero por primera vez desde que ella presenta el formato vuelve con la palabra con la que ha bautizado esta edición (siempre las bautiza): «Desconcertante».
Una palabra que no responde precisamente a los momentos más álgidos y esperados que se dan en La isla de las tentaciones (infidelidades, desesperación, abandonos…) sino a todo lo contrario: «En esta edición se vuelve a los orígenes».
«Todas las parejas que pasan por La isla de las tentaciones, en esta edición también, creen que pueden controlar lo que es el formato. O sea, como que a mí no me va a atrapar, a mí no me va a pasar. Pero en ésta el miedo a perder a su pareja les ha atrapado desde el minuto uno. Y eso les genera un pánico; y el pánico paraliza».
A lo que se refiere la presentadora es a que después de 10 ediciones todos los que van deberían saber a lo que se enfrentan, mientras que los espectadores esperan a que ocurra lo habitual: los primeros que son infieles, los primeros que salen corriendo, los primeros que pierden los papeles, los primeros que se desesperan… En La isla de las tentaciones 10 esto va a ocurrir, pero también va a suceder algo que no se veía prácticamente desde la primera edición: el terror real a perder tu relación, a tu pareja, a tu amor.
Todo en La isla de las tentaciones está creado para llevar al límite a las parejas que deciden jugársela en el programa. Hay muchos factores que llevan a que éstas crucen esa línea roja que pocos estarían dispuestos a cruzar. La televisión y la fama es una de ellas, pero por mucha televisión y mucha fama que el programa les pueda dar, enfrentarse a tentaciones y a un espacio dispuesto a que caigas en ellas no está pagado solo con televisión. En La isla de las tentaciones sabes cómo entras, pero no cómo vas a salir de allí.
La mayoría de los que han pasado aseguran que el programa les sirvió para darse cuenta de sus errores o de sus aciertos. Para otros, solo una pequeña parte, fue una tritudora. La realidad, es que cuando están en juego los sentimientos y lo irracional todo puede pasar. Y ese es el gran éxito de La isla de las tentaciones, que todo puede ocurrir, porque el amor no es un ciencia exacta y los sentimientos no se pueden controlar. Es una cuestión química, como una fórmula en la que si un elemento se pasa o se queda corto, el resultado puede ser imprevisible.
«El espectador lo ve como si fuera una deformación de las relaciones, pero en realidad es un aumento de intensidad»
«Creo que el efecto de La Isla de las tentaciones es como el de los espejos cócavos y deformantes de Valle-Inclán», nos dice Sandra Barneda, emocionada por el regreso del reality, pero también con «cierta ansiedad» al volver después de haber pasado tan poco tiempo entre una edición y otra. «El espectador lo ve como si fuera una deformación de las relaciones, pero en realidad es un aumento de intensidad», explica.
Después de nueve ediciones sobre sus espaldas si alguien sabe lo que es La isla de las tentaciones y lo que realmente ocurre en los 25 días que están allí, grabando a diario, sin parones pase lo que pase, es ella. «Es agotador», desvela la presentadora sobre esta edición que por primera vez se ha grabado en enero. «Había hogueras en las que terminaba y tenía que ponerme un edredón encima porque hacía muchísimo viento. Ni siquiera con el doble fuego que me pusieron entraba en calor«, confiesa. Esa es la parte física, pero queda la parte emocional, la que también se lleva.
«Piensa que los 25 días que estamos de grabación, yo no tengo ningún día libre.Estoy a full grabando todos los días. Es de una intensidad física y emocional increíble. Claro que vuelvo tocada. Al final, tienes que dejar a un lado tus juicios de valor y tratas de meterte en cada mochila de cada persona. Entonces hay historias que juegan, que te tocan, y a mí hay historias que me han tocado. Y en esta edición, por supuesto, me he enfadado, he corrido, pero también me he emocionado en el sentido de he sufrido; sufro con ellos. Es un viaje tan loco y tan intenso que al final pasas de una emoción a otra igual que ellos«, explica.
Sandra Barneda entiende perfectamente que lo que ocurre en La isla de las tentaciones sorprenda tanto al espectador que llegue a pensar que es imposible que eso sea real, pero insiste que lo que vemos en La isla de las tentaciones es lo que «secretamente o públicamente hemos vivido todos» con la diferencia de que en el programa se concentra en menos de un mes. «Todos hemos sido el traicionado, la traicionada; todos hemos puesto los cuernos, hemos mentido, hemos ido de aquí para allá, hemos cambiado de opinión. Te quiero, pero no te quiero; pero no sé qué me pasa. O sea, hemos hecho muchas cosas. La vida es un crecimiento hacia saber amar y que te amen«, afirma.
Separadas de forma abrupta, sin besos de despedida y con más dudas, inseguridades e incertidumbre que nunca ante la sombra de la tentación que se cernirá sobre ellas. Cinco parejas, con entre uno y 11 años de relación, desembarcarán esta noche en las paradisíacas playas de República Dominicana dispuestas a someter la fortaleza de su amor a la prueba más intensa y exigente.
Las parejas llegan con diferentes objetivos: Julia quiere que Luis la priorice de una vez por todas; Atamán y Leila, tras 11 años juntos, necesitan saber si pueden seguir construyendo una vida en común; Ainhoa busca confirmar que ya no queda nada del pasado de Álex, una losa en su relación; Mar espera que Christian vuelva a conquistarla; y Nerea, pese a los sacrificios de Jose, necesita saber si puede confiar totalmente en él. Sin embargo, la tentación pronto se hace notar: los solteros y solteras, ocultos bajo capas rojas, irrumpen en la playa dispuestos a conquistar a los protagonistas.
Sandra Barneda no conoce a las parejas hasta que no las recibe el primer día de grabación en la playa. Le invitamos a que si pudiera hablar con ellos antes nos revele qué consejo les daría. «Es que ya se lo doy directamente según llegan a la playa», nos dice.
-¿Y cuál es?
-Ya que estás aquí a traviesa tus miedos y vívelo a tope. Porque pase lo que pase va a ser bueno para ti. Esto es como un la vida, un reflejo. O sea, no te cortes, porque la vida es esto. Y si no pasa aquí, pasará en otro sitio.
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