Carmen Pano, la empresaria que ha declarado en numerosas ocasiones, tanto en la Audiencia Nacional como en el Tribunal Supremo, que llevó 90.000 euros en metálico a la sede central del PSOE en la calle Ferraz de Madrid, por órdenes del conseguidor del caso Koldo, Víctor de Aldama, ha ratificado este lunes ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso Leire Díez que la abogada de Koldo García, exasesor ministerial de José Luis Ábalos, le ofreció dinero (unos 250.000 euros) a cambio de modificar su testimonio y que le dijo que venía de parte de alguien del PSOE para ayudar al exministro de Transportes y al que fuera su mano derecha, según fuentes jurídicas consultadas por EL PAÍS.
Carmen Pano también reitera que la letrada le dijo que venía de parte de alguien del PSOE para ayudar a José Luis Ábalos y su exasesor ministerial
Carmen Pano, la empresaria que ha declarado en numerosas ocasiones, tanto en la Audiencia Nacional como en el Tribunal Supremo, que llevó 90.000 euros en metálico a la sede central del PSOE en la calle Ferraz de Madrid, por órdenes del conseguidor del caso Koldo, Víctor de Aldama, ha ratificado este lunes ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso Leire Díez que la abogada de Koldo García, exasesor ministerial de José Luis Ábalos, le ofreció dinero (unos 250.000 euros) a cambio de modificar su testimonio y que le dijo que venía de parte de alguien del PSOE para ayudar al exministro de Transportes y al que fuera su mano derecha, según fuentes jurídicas consultadas por EL PAÍS.
Así se ha pronunciado Pano en la declaración que ha prestado en calidad de testigo ante el juez Santiago Pedraz en el marco de sus pesquisas sobre la presunta existencia de una organización criminal liderada por el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, con Leire Díez como brazo ejecutor, para buscar información sensible con la que torpedear las causas que afectaban al partido y al Gobierno.
Las fuentes preguntadas aseguran que Pano ha seguido en líneas generales la declaración que hizo el pasado 27 de mayo, también como testigo, ante la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Entonces, contó que el pasado febrero, antes de que tuviera que volver a testificar por esos hechos, desde el despacho de Leticia de la Hoz, la abogada de Koldo García, contactaron con ella y con su amigo Álvaro Gallego, que fue quien la condujo a una de esas supuestas entregas de dinero en metálico en la sede socialista, diciéndoles que querían reunirse con ellos “para hacerles una propuesta”. Pano dijo que aceptaron y acudieron a una cita con De la Hoz y su socio en su bufete, al que conocían porque todos se movían en el sector de los hidrocarburos. Ante la UCO afirmó que les trasladaron que “había gente interesada” en hablar con ellos sobre “las entregas de dinero en Ferraz”, “gente del partido, gente del PSOE”. “Para salvar el culo a Ábalos y Koldo”, clarificó la letrada, de acuerdo con Pano. Este lunes, ha rubricado el mismo relato, si bien no ha sido tan expresiva, limitándose a indicar que le comentaron que la oferta venía de alguien del PSOE para ayudar al exministro y a su exasesor.
La empresaria ha explicado que, en sucesivas reuniones, donde ya la voz cantante la llevaría De la Hoz, les ofreció 50.000 euros en efectivo, pero que de todas formas les preguntó qué haría falta para que cambiaran su declaración sobre los 90.000 euros. Pano les contestó que 25.000 euros para pagar la boda de su hija, Leonor González, y entre 2.500 y 2.800 euros para el alquiler mensual de su casa. Gallego, por su parte, añadió que él quería 15.000 euros para comprarse un coche. La empresaria ha calculado este lunes que en total eran unos 250.000 euros a entregar en siete años.
De acuerdo con el atestado de la UCO, la intención de De la Hoz era que, en sus siguientes declaraciones judiciales sobre las supuestas entregas de dinero en efectivo en Ferraz, dijeran que en realidad llevaron sobres cuyo contenido desconocían y que, a lo sumo, aludieran a documentación. El pacto abarcaba igualmente el tema de La Alcaidesa, el chalet ubicado en la costa gaditana que, conforme ha sentenciado el Tribunal Supremo, la trama empresarial capitaneada por Aldama, y que en este caso estaba integrada por Pano y otro empresario, Claudio Rivas, compró para ofrecérsela al entonces ministro como pago a sus gestiones para que una de sus mercantiles, Villafuel, consiguiera la licencia como operadora de hidrocarburos.
Pano ha manifestado ante el juez Pedraz que consultó con el abogado que la defiende en el caso hidrocarburos, el exmagistrado de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, y que le recomendó declinar la oferta. Gallego se ha pronunciado en el mismo sentido, pero matizando que habrían aceptado si el pago se hubiera producido de inmediato. No obstante, ha confirmado que, al recibir ese consejo del letrado de su amiga, finalmente no lo hicieron. Por eso, han sostenido ambos, jamás cambiaron su testimonio. Además, en lo tocante a quién estaba detrás de esa oferta, el testigo ha precisado que él no recordaba que se hablara expresamente de alguien del PSOE, pero que asumió que era así.
Otras fuentes presentes en las declaraciones de este lunes han apreciado algunas contradicciones entre lo expresado por Pano y Gallego ante la UCO y ahora ante Pedraz. Por ejemplo, destacan que la empresaria ha aseverado que dio por rotos los contactos con De la Hoz y su despacho el 24 de febrero, pero que, sin embargo, ha verificado que días después, el 27 de ese mes, estaban nuevamente en contacto por un negocio de hidrocarburos.
La abogada de Koldo ha negado las acusaciones lanzadas por Pano y Gallego, que finalmente han llevado a su imputación en el caso Leire Díez. Lo hizo en un primer momento mediante un comunicado y, posteriormente, en un escrito donde relata que fueron la empresaria y su amigo quienes se acercaron a ellos para buscar comprador para unas sociedades dedicadas al sector de los hidrocarburos y que, al sospechar que la verdadera operación era un fraude de IVA, lo rechazaron. De la Hoz aportó a Pedraz una serie de mensajes de WhatsApp como parte de lo que llamó “una cronología documentada” de cómo se sucedieron los hechos. La defensa de la letrada ha preguntado este lunes a Pano si llegó a amenazar a De la Hoz con implicar a un cliente suyo en el caso hidrocarburos si contaba lo verdaderamente ocurrido en esas reuniones, pero la empresaria lo ha negado.
Este lunes también estaba citada Miriam Serrano, la “chica de Jaén” ―como se refería a ella la presunta trama― que mantenía un pleito con el fiscal anticorrupción José Grinda, uno de los supuestos objetivos de Díez y los suyos. La testigo ha confirmado igualmente sus declaraciones ante la UCO, señalando que en un primer momento se le acercaron unos abogados americanos planteándole reabrir el caso contra Grinda por supuestos delitos sexuales para llevarlo por la vía civil. Serrano ha testificado que fue en ese momento cuando se enteró de que existía ese litigio, porque al parecer lo había iniciado su madre cuando ella era menor. A cambio le habrían ofrecido trabajo, pero ha aseverado que lo rechazó porque ya tenía. Después de eso, ha especificado que hubo más reuniones, concretamente con Díez, Cerdán y Juan Francisco Serrano ―entonces número dos de Cerdán―, incluida una en la sede de Ferraz, a la que ha justificado que fue porque tenía curiosidad por conocerla.
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