En California, un movimiento ciudadano de base iniciado por un pequeño grupo de vecinos contra la instalación de un gigantesco centro de datos en Monterey Park acaba de lograr una victoria parcial: el Ayuntamiento aprobó una moratoria de 45 días y estudia una prohibición permanente. Al otro lado del Atlántico, Aragón se ha convertido en escenario de una disputa muy similar. Un frente compuesto por ecologistas, movimientos vecinales, científicos y la Cátedra UNESCO de Desarrollo Humano Sostenible ha recurrido al Tribunal Superior de Justicia de Aragón para frenar la instalación de un nuevo centro de datos de Amazon destinado a su negocio de computación en la nube e inteligencia artificial.
Cuestiones como la sustitución de empleo por la IA y el impacto humano de los centros de datos generan movimientos sociales de protesta
En California, un movimiento ciudadano de base iniciado por un pequeño grupo de vecinos contra la instalación de un gigantesco centro de datos en Monterey Park acaba de lograr una victoria parcial: el Ayuntamiento aprobó una moratoria de 45 días y estudia una prohibición permanente. Al otro lado del Atlántico, Aragón se ha convertido en escenario de una disputa muy similar. Un frente compuesto por ecologistas, movimientos vecinales, científicos y la Cátedra UNESCO de Desarrollo Humano Sostenible ha recurrido al Tribunal Superior de Justicia de Aragón para frenar la instalación de un nuevo centro de datos de Amazon destinado a su negocio de computación en la nube e inteligencia artificial.
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