A la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, le persigue la polémica del ático que el Ejecutivo regional compró en abril en el distrito de Chamberí de la capital. El nombre de Planifica Madrid, desconocido para la mayoría hasta este julio, cuando EL PAÍS reveló la adquisición, también se ha vuelto incómodo para la dirigente del PP, que parece no querer saber más del inmueble ubicado en el número 35 del paseo del General Martínez Campos con casi 200 metros de terraza: “Está en venta, chao ‘pescao’, es que ya no se puede hacer mucho más”. Así ha respondido este lunes a las preguntas de los periodistas durante su visita al área recreativa Virgen de la Nueva del pantano de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias, muy afectada por los incendios de la Sierra Oeste de este verano.
La presidenta madrileña visita el pantano de San Juan, afectado por los incendios de la Sierra Oeste, y evita comentar las palabras del líder del PP, que apuntó a Patrimonio de Madrid para que diera explicaciones
A la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, le persigue la polémica del ático que el Ejecutivo regional compró en abril en el distrito de Chamberí de la capital. El nombre de Planifica Madrid, desconocido para la mayoría hasta este julio, cuando EL PAÍS reveló la adquisición, también se ha vuelto incómodo para la dirigente del PP, que parece no querer saber más del inmueble ubicado en el número 35 del paseo del General Martínez Campos con casi 200 metros de terraza: “Está en venta, chao ‘pescao’, es que ya no se puede hacer mucho más”. Así ha respondido este lunes a las preguntas de los periodistas durante su visita al área recreativa Virgen de la Nueva del pantano de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias, muy afectada por los incendios de la Sierra Oeste de este verano.
De esta forma, Díaz Ayuso ha evitado el choque con Alberto Núñez Feijóo, el líder del PP, que el viernes declaró en una entrevista que “deberá ser Patrimonio de la Comunidad quien tendrá que explicar por qué compró un local que no se puede destinar a oficina”. Así lo trasladó tras asegurar que él conocía desde el mes de abril que se estaban “buscando lugares” para reubicar el despacho de la presidenta autonómica y de los seis o siete puestos de su “secretaría y atención de gabinete”.
También dijo ser consciente de que se acometerían “obras de remodelación” porque “había problemas” con las cañerías, el aire acondicionado o la conservación del edificio, algo que parece estar lejos de una “actuación artística única”, tal y como reflejó la Comunidad de Madrid para adjudicar el proyecto de diseño de la reforma a la interiorista Alejandra Pombo, días después de que este diario descubriese la compraventa del ático.
“Creo que ya lo hemos dicho todo, si le van preguntando uno a uno, a cada político que viene de vacaciones, pues es evidente que uno a uno tienen un nuevo titular, pero vuelve a ser lo mismo, es un inmueble destinado a oficinas, que además puede albergar despachos, por cierto, como tiene en otras plantas cualquier inmueble de esas características, y que está en un proceso de venta, ‘chao’, ya está”, ha indicado Ayuso, tratando de zanjar el tema, después de hablar sobre la crisis migratoria con mayor detenimiento. “Vamos a ser desde luego responsables con la población en Ceuta, pero no es de recibo estar en manos de este tipo de gobernantes [en referencia a Pedro Sánchez], de un Gobierno que nunca ha estado a la altura en ninguna desgracia de nuestro país”, ha subrayado.
La carga contra sus adversarios políticos también ha estado presente en sus breves respuestas sobre el ático: “Se ha pretendido hilar con una vivienda [para ella] y no hay ninguna, otra vez la oposición vuelve a estrellarse en un nuevo intento de hacer lo mismo de siempre, que es azuzar, enredar, pero no va a conseguir absolutamente nada, porque todo lo que digo se puede demostrar”.
Así lo ha expresado en presencia de los consejeros de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, y de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García, acompañados de la alcaldesa de San Martín de Valdeiglesias, Aránzazu Povedano, y de la propietaria del restaurante La Ermita, Luisa Puente, quienes han llamado a los ciudadanos a que acudan y “gasten dinero” en el municipio para ayudar con la reconstrucción de la zona.
Ayuso no ha tardado en recibir contestación. El primero ha sido el candidato del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Óscar López: “Más que chao ‘pescao’, es que te han ‘pescao’, Isabel, y vas a tener que dar explicaciones ante los tribunales, ante la asamblea y ante los ciudadanos”. López se refería a que el Juzgado de Instrucción número 8 de Madrid estudia cinco denuncias por la compra del ático. El Ministerio Público ha recibido cuatro escritos —tres de particulares y uno del PSOE— que ha remitido al juzgado, que ya había abierto diligencias a raíz de una denuncia de Iustitia Europa, un partido político.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, se ha pronunciado en la misma línea que López al asegurar en sus redes sociales que “el problema de decir ”chao ‘pescao’ es que luego llega el juez y el ‘pescao’ sigue ahí“. El portavoz nacional del PP y vicesecretario de Cultura, Borja Sémper, ha indicado que no tiene más información sobre el inmueble de Chamberí, remitiéndose a las explicaciones ofrecidas por el Gobierno de Ayuso sobre este asunto.
”Las respuestas de la Comunidad de Madrid son las razonables y las que ellos han querido dar”, ha proclamado en una rueda de prensa desde Génova tras el primer comité de dirección del partido del nuevo curso político. Sémper ha repetido en varias ocasiones que se ciñe a lo que traslada el Ejecutivo madrileño: “Entenderá usted que Ceuta nos ocupa todo nuestro tiempo”.
La cronología de los hechos suscita dudas
Inicialmente, fuentes del Gobierno regional aseguraron que el inmueble, un ático de cinco habitaciones, seis baños y vistas panorámicas al skyline de Madrid, iba a servir como oficina provisional mientras se ejecutaban unas obras en Sol que hasta entonces no habían trascendido. Al mismo tiempo, comenzó a circular la posibilidad de que el Ejecutivo madrileño tuviera en mente destinarlo en realidad a residencia oficial de la presidenta. Pero ninguna de las dos opciones encajaba con la normativa.
La regulación urbanística impide habilitar oficinas en el inmueble y tampoco es apto como residencia oficial. Ante esta situación, apenas un día después de que la compra se hiciera pública, la Comunidad anunció que pondría el ático a la venta por 6,7 millones de euros, 400.000 euros más que el precio abonado, con el fin, según han asegurado, de recibir fondos con los que pagar la reconstrucción de la Sierra Oeste, tras los incendios que asolaron la región este verano.
Alberto González Amador vendía también el ático que poseía en el mismo barrio y en el que convivió con Ayuso. La presidenta, por su parte, se ha instalado hace unos días en una urbanización de Puerta de Hierro. La cronología de los trabajos ha suscitado dudas sobre la justificación de la compra. El ático se adquirió el 14 de abril, mientras que el primer documento de las obras está fechado el 2 de junio. El diseño del proyecto se adjudicó finalmente, sin concurso, por casi 60.000 euros al estudio de Alejandra Pombo.El ático, además, costó 6,3 millones, un gasto que sorprende porque no estaba previsto en el presupuesto para 2026 de Planifica Madrid, que sí detallaba minuciosamente otras operaciones de venta de inmuebles o de inversión en obra nueva.
El Consejo de Gobierno tampoco concedía una extensión de crédito para la compra de esta vivienda y, lo que es más importante, Planifica Madrid, heredera de Arpegio, la empresa pública de suelo disuelta en 2016 tras quedar salpicada por el caso Púnica, dependiente de Patrimonio de la Comunidad, no informó de la adquisición en su página de transparencia. Lo cierto es que son pocas las explicaciones que se conocen y muchas las preguntas que todavía están sin responder, pero para Ayuso ya “no se puede estirar más este chicle” por más que le consulten de nuevo respecto a este asunto. “Nos podemos tirar así hasta junio del año que viene”, espetaba.
España en EL PAÍS
