El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado este lunes que España exigirá mañana en la reunión de ministros del Interior de la UE la solidaridad de los socios europeos ante la crisis de Ceuta y ha cargado contra algunos países, como Italia, que han anunciado la suspensión del acuerdo Schengen de libre circulación de personas no europeas con España por la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad española del norte de África. “Vamos a exigir la solidaridad a todos los Estados de la UE”, ha dicho Albares a TVE, en sus primeras declaraciones desde que estalló la crisis el pasado jueves.
El ministro de Exteriores dice que Marruecos no exigió ninguna contrapartida para ayudar a resolver la crisis
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado este lunes que España exigirá mañana en la reunión de ministros del Interior de la UE la solidaridad de los socios europeos ante la crisis de Ceuta y ha cargado contra algunos países, como Italia, que han anunciado la suspensión del acuerdo Schengen de libre circulación de personas no europeas con España por la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad española del norte de África. “Vamos a exigir la solidaridad a todos los Estados de la UE”, ha dicho Albares a TVE, en sus primeras declaraciones desde que estalló la crisis el pasado jueves.
“Ha habido países, estados y gobiernos que no han estado a la altura. El Gobierno italiano es uno de ellos”, ha señalado el jefe de la diplomacia española, quien ha recordado que España es el país mediterráneo de la UE que registra menos entradas de inmigrantes irregulares, mientras que Italia es el que más recibe. Albares ha cargado contra el Gobierno de Giorgia Meloni, subrayando que Italia ha estado en algún momento “absolutamente inundada de inmigrantes irregulares” y ha sufrido “crisis repetitivas” en la isla de Lampedusa, “que no es capaz de resolver”, y que España “siempre ha sido solidaria, políticamente y en los hechos, Eso exigimos de los socios europeos”.
“Hubo una sincronización de la internacional reaccionaria que con mucha rapidez salió a amplificar lo que estaba ocurriendo y a difundir mentiras y falsas noticias sobre la integridad del espacio Schengen y sobre la actuación de España” ha denunciado el ministro. “Desgraciadamente”, ha añadido, “estos bulos han sido amplificados incluso por algunos gobiernos europeos”.
Albares, que ha mantenido en los últimos días numerosos contactos con su homólogo marroquí Naser Burita, ha evitado cualquier crítica a Rabat por la irrupción de más de 50.000 inmigrantes en Ceuta y ha puesto el acento en la colaboración de sus autoridades para conseguir un rápido retorno de los que entraron irregularmente. “Desde el primer minuto nos mostraron su disposición total e inmediata sin solicitar nada ni pedir ningún tipo de elemento más para que regresaran todos inmediatamente”, ha subrayado, negando que Rabat exigiera ningún tipo de contrapartida para ayudar a resolver la crisis. “Hasta el último de los que han entrado va a retornar. Es la voluntad de Marruecos”, ha repetido.
Cuando se le ha preguntado quién empujó a decenas de miles de personas a forzar la frontera, se ha limitado a señalar que se trata de “un hecho inédito” que “habrá que analizar cómo ha podido suceder” y a recoger la versión marroquí de que se produjo “una actividad inusual en las redes sociales”, que presentaba la sentencia del Tribunal Supremo que descartaba la expulsión en caliente de quienes entren a nado en territorio español con una política de puertas abiertas por parte de España.
El ministro ha admitido la “singularidad” de Ceuta y Melilla, que “tienen la única frontera terrestre de la UE con África, probablemente la más desigual del mundo”, y ha argumentado que eso plantea “retos y desafíos” que Europa debe asumir. No obstante, ha subrayado también que las dos ciudades españolas nunca han puesto en riesgo la integridad del espacio Schengen, lo que sí ha sucedido con Italia.
Lejos de tomar represalias contra Marruecos, Albares ha abogado por “mantener abiertos los canales diplomáticos con dicho país”, que han permitido el retorno con gran rapidez de la inmensa mayoría de los que irrumpieron la semana pasada. “Me guío por los hechos; Marruecos ha colaborado desde el primer momento”, ha insistido el ministro. Frente al hecho inédito de que una marea humana anegara en pocas horas la ciudad, ha puesto el acento en el hecho de que se haya producido un retorno masivo también sin precedentes. Albares no ha querido comentar los supuestos fallos de los servicios de inteligencia, que no habrían advertido de lo que se avecinaba, ni las fuerzas de seguridad, que no reforzaron el control fronterizo, y ha asegurado que “todos los ministerios han hecho todo lo que está en su mano”.
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