La circulación ferroviaria en el corredor más emblemático de la alta velocidad española sufre un serio revés. Los trenes que conectan Madrid con Andalucía están acumulando significativos retrasos este miércoles como consecuencia de un acto vandálico. Han robado cable de la infraestructura en el tramo comprendido entre la estación de Ciudad Real y la localidad de Malagón, en el corazón de Castilla-La Mancha. La incidencia ha alterado los planes de viaje de cientos de usuarios y ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las redes ferroviarias frente a la delincuencia orientada al mercado negro de metales.El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha confirmado la demora del servicio en torno a las 18.30 horas de este miércoles a través de su canal oficial en la red social ‘X’. Según la entidad pública, los equipos técnicos y de mantenimiento ya se encuentran desplegados en el punto kilométrico afectado , trabajando a destajo para reponer el material sustraído y normalizar la circulación lo antes posible. Sin embargo, mientras se desarrollan estas labores, el estricto protocolo de seguridad obliga a limitar las operaciones, generándose un efecto dominó que repercute en todas las frecuencias con origen o destino en capitales como Sevilla, Málaga, Córdoba o Granada.La sustracción del cableEl robo de cableado en la red de alta velocidad no es un fenómeno aislado; es uno de los mayores desafíos en la gestión técnica del ferrocarril en España. El cobre constituye el núcleo fundamental del cableado de señalización , telecomunicaciones y sistemas de seguridad que discurre paralelo a los raíles. Cuando se produce un corte o extracción de estos tramos, los sistemas automáticos de control de tráfico —como las tecnologías ASFA o ERTMS— pierden su conectividad y dejan de transmitir datos en tiempo real al Centro de Regulación y Circulación (CRC).Ante la pérdida de señal, el sistema informático de Adif adopta un criterio de «seguridad positiva» y ordena automáticamente el bloqueo de las vías, disponiendo las señales semafóricas en rojo (parada absoluta). Para que los convoyes puedan continuar su trayecto sin el amparo de los sistemas automáticos, los operadores deben autorizar el avance bajo la modalidad de «marcha a la vista» o protocolos manuales, lo que desploma la velocidad comercial de los 300 km/h habituales a menos de 30 km/h en la zona afectada. Esto explica cómo una incidencia localizada en una pequeña sección de Malagón es capaz de desestabilizar toda la parrilla de salidas desde las terminales de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes o Santa Justa en Sevilla.Un corredor histórico al límiteLa línea Madrid-Andalucía, inaugurada en 1992 con motivo de la Exposición Universal de Sevilla , es la decana de la alta velocidad en España y uno de los ejes con mayor densidad de tráfico de la península. En la actualidad, con el proceso de liberalización del sector ferroviario a pleno rendimiento, esta traza ya no solo alberga los tradicionales trenes AVE y Avlo de Renfe, sino también las flotas de las operadoras privadas que compiten por el mercado sur. La circulación ferroviaria en el corredor más emblemático de la alta velocidad española sufre un serio revés. Los trenes que conectan Madrid con Andalucía están acumulando significativos retrasos este miércoles como consecuencia de un acto vandálico. Han robado cable de la infraestructura en el tramo comprendido entre la estación de Ciudad Real y la localidad de Malagón, en el corazón de Castilla-La Mancha. La incidencia ha alterado los planes de viaje de cientos de usuarios y ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las redes ferroviarias frente a la delincuencia orientada al mercado negro de metales.El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha confirmado la demora del servicio en torno a las 18.30 horas de este miércoles a través de su canal oficial en la red social ‘X’. Según la entidad pública, los equipos técnicos y de mantenimiento ya se encuentran desplegados en el punto kilométrico afectado , trabajando a destajo para reponer el material sustraído y normalizar la circulación lo antes posible. Sin embargo, mientras se desarrollan estas labores, el estricto protocolo de seguridad obliga a limitar las operaciones, generándose un efecto dominó que repercute en todas las frecuencias con origen o destino en capitales como Sevilla, Málaga, Córdoba o Granada.La sustracción del cableEl robo de cableado en la red de alta velocidad no es un fenómeno aislado; es uno de los mayores desafíos en la gestión técnica del ferrocarril en España. El cobre constituye el núcleo fundamental del cableado de señalización , telecomunicaciones y sistemas de seguridad que discurre paralelo a los raíles. Cuando se produce un corte o extracción de estos tramos, los sistemas automáticos de control de tráfico —como las tecnologías ASFA o ERTMS— pierden su conectividad y dejan de transmitir datos en tiempo real al Centro de Regulación y Circulación (CRC).Ante la pérdida de señal, el sistema informático de Adif adopta un criterio de «seguridad positiva» y ordena automáticamente el bloqueo de las vías, disponiendo las señales semafóricas en rojo (parada absoluta). Para que los convoyes puedan continuar su trayecto sin el amparo de los sistemas automáticos, los operadores deben autorizar el avance bajo la modalidad de «marcha a la vista» o protocolos manuales, lo que desploma la velocidad comercial de los 300 km/h habituales a menos de 30 km/h en la zona afectada. Esto explica cómo una incidencia localizada en una pequeña sección de Malagón es capaz de desestabilizar toda la parrilla de salidas desde las terminales de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes o Santa Justa en Sevilla.Un corredor histórico al límiteLa línea Madrid-Andalucía, inaugurada en 1992 con motivo de la Exposición Universal de Sevilla , es la decana de la alta velocidad en España y uno de los ejes con mayor densidad de tráfico de la península. En la actualidad, con el proceso de liberalización del sector ferroviario a pleno rendimiento, esta traza ya no solo alberga los tradicionales trenes AVE y Avlo de Renfe, sino también las flotas de las operadoras privadas que compiten por el mercado sur. La circulación ferroviaria en el corredor más emblemático de la alta velocidad española sufre un serio revés. Los trenes que conectan Madrid con Andalucía están acumulando significativos retrasos este miércoles como consecuencia de un acto vandálico. Han robado cable de la infraestructura en el tramo comprendido entre la estación de Ciudad Real y la localidad de Malagón, en el corazón de Castilla-La Mancha. La incidencia ha alterado los planes de viaje de cientos de usuarios y ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las redes ferroviarias frente a la delincuencia orientada al mercado negro de metales.El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha confirmado la demora del servicio en torno a las 18.30 horas de este miércoles a través de su canal oficial en la red social ‘X’. Según la entidad pública, los equipos técnicos y de mantenimiento ya se encuentran desplegados en el punto kilométrico afectado , trabajando a destajo para reponer el material sustraído y normalizar la circulación lo antes posible. Sin embargo, mientras se desarrollan estas labores, el estricto protocolo de seguridad obliga a limitar las operaciones, generándose un efecto dominó que repercute en todas las frecuencias con origen o destino en capitales como Sevilla, Málaga, Córdoba o Granada.La sustracción del cableEl robo de cableado en la red de alta velocidad no es un fenómeno aislado; es uno de los mayores desafíos en la gestión técnica del ferrocarril en España. El cobre constituye el núcleo fundamental del cableado de señalización , telecomunicaciones y sistemas de seguridad que discurre paralelo a los raíles. Cuando se produce un corte o extracción de estos tramos, los sistemas automáticos de control de tráfico —como las tecnologías ASFA o ERTMS— pierden su conectividad y dejan de transmitir datos en tiempo real al Centro de Regulación y Circulación (CRC).Ante la pérdida de señal, el sistema informático de Adif adopta un criterio de «seguridad positiva» y ordena automáticamente el bloqueo de las vías, disponiendo las señales semafóricas en rojo (parada absoluta). Para que los convoyes puedan continuar su trayecto sin el amparo de los sistemas automáticos, los operadores deben autorizar el avance bajo la modalidad de «marcha a la vista» o protocolos manuales, lo que desploma la velocidad comercial de los 300 km/h habituales a menos de 30 km/h en la zona afectada. Esto explica cómo una incidencia localizada en una pequeña sección de Malagón es capaz de desestabilizar toda la parrilla de salidas desde las terminales de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes o Santa Justa en Sevilla.Un corredor histórico al límiteLa línea Madrid-Andalucía, inaugurada en 1992 con motivo de la Exposición Universal de Sevilla , es la decana de la alta velocidad en España y uno de los ejes con mayor densidad de tráfico de la península. En la actualidad, con el proceso de liberalización del sector ferroviario a pleno rendimiento, esta traza ya no solo alberga los tradicionales trenes AVE y Avlo de Renfe, sino también las flotas de las operadoras privadas que compiten por el mercado sur. RSS de noticias de espana
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