Quién es Péter Magyar, el antiguo socio de Orbán que cambió de bando y será el próximo primer ministro de HungríaEl líder del partido Tisza ha jurado el cargo después de haber sido elegido nuevo jefe de Gobierno por el Parlamento, con un programa centrado en desmantelar el sistema del expresidente ultranacionalista, restaurar las buenas relaciones con la Unión Europea y luchar contra la corrupción.
El conservador Péter Magyar ha sido investido este sábado nuevo primer ministro de Hungría y prometió desmontar el “régimen iliberal” que construyó el ultranancionalista Viktor Orbán en los últimos 16 años y luchar contra la corrupción.
“Pido a todos aquí, dentro de las paredes del Parlamento, que escuchen y oigan que los húngaros expresaron que quieren cambios, no solo un cambio de Gobierno, sino de sistema”, ha dicho en su debut como primer ministro, en referencia a su promesa de desmantelar el régimen erigido por Orbán.
Tisza, el partido de Magyar, ganó las elecciones del pasado 12 de abril con una amplia mayoría sobre Fidesz, y contará en el nuevo Parlamento con una mayoría absoluta de más de dos tercios, lo que asegura que el nuevo gabinete pueda aplicar su promesa de desmantelar el “régimen iliberal” y poder emprender cambios de rango constitucional.
En su primer discurso, Magyar ha anunciado que una de sus primeras medidas será la creación de la Oficina de Recuperación y Defensa del Patrimonio Nacional, encargada de recuperar fondos supuestamente desviados a oligarcas cercanos a Orbán y el Fidesz, y ha dicho que “los húngaros tienen derecho a saber cómo el patrimonio público se convirtió en riqueza privada”.
Numerosas investigaciones periodísticas apuntan al enorme enriquecimiento del círculo más cercano a Orbán: su mejor amigo de la infancia y su yerno figuran entre las personas más ricas de Hungría, mientras que la ONG Transparencia Internacional sitúa al país como el más corrupto de Europa.
Magyar ha pedido en el Parlamento a los altos cargos nombrados por Orbán en todas las instituciones del Estado, incluido el presidente Tamás Sulyok, que dimitan antes de finales de mayo. El expresidente y varios otros líderes del Fidesz que formaron parte del Parlamento desde las primeras elecciones después de la caída del Telón de Acero, en 1990, han decidido devolver su mandato al partido y no ocupar sus escaños.
Se espera que el martes se pueda formar oficialmente el nuevo Gobierno, que contará con 16 miembros, entre ellos cuatro mujeres, una representación modesta, aunque supera la ausencia total ministras en el último Ejecutivo de Orbán y es mayor que el de cualquiera de sus gabinetes anteriores. En el nuevo comité ministerial serán fundamentales tres ministerios controlados por personas cercanas a Magyar –Exteriores, Gobernación y Economía– y también incorporará nuevas carteras de Educación y Sanidad, que hasta ahora no existían.
Bruselas celebra la investidura
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han celebrado la investidura de Magyar, que ha coincidido con la celebración del Día de Europa.
“La esperanza y la promesa de renovación son una señal poderosa en estos tiempos difíciles. Tenemos por delante una labor importante. Por Hungría y por Europa, avanzamos juntos”, ha dicho Von der Leyen en un mensaje en redes sociales felicitando al nuevo líder húngaro.
Costa también ha hecho hincapié en la “feliz coincidencia” de que la investidura haya coincidido con la celebración europea, “cuando celebramos los logros de la cooperación y la unidad de la UE” y ha asegurado que está deseando “trabajar estrechamente” con Magyar en el Consejo Europeo.
Magyar ha jurado el cargo después de haber sido elegido nuevo jefe de Gobierno, con 140 votos a favor y 54 en contra de los 199 diputados del Parlamento, con un programa centrado en desmantelar el sistema de Orbán, restaurar las buenas relaciones con la Unión Europea y luchar contra la corrupción.
El Parlamento ha celebrado la investidura de Magyar en una fecha simbólica, el Día de Europa, jornada en la que la Cámara ha vuelto a izar la bandera de la Unión Europea, retirada por el anterior presidente del hemiciclo, miembro de Fidesz, la formación de Orbán.
Principales desafíos
El nuevo primer ministro ha prometido revertir lo antes posible algunas de las políticas de Orbán, marcadas por la confrontación con la UE y su cercanía con Rusia. Se ha comprometido a hacer todo lo posible para que Hungría reciba lo antes posible al menos parte de los 17.000 millones de fondos europeos congelados en los últimos años por la Comisión Europea, por las violaciones del gobierno de Orbán de los principios del Estado de derecho, la deficiente lucha contra la corrupción o la no protección de los intereses financieros de la UE.
Además, también ha prometido restaurar la democracia liberal, desde las libertades civiles hasta el Estado de derecho, la libertad de prensa, el pluralismo político y los derechos de la comunidad LGBTI, que ha sido criminalizada en los últimos años por Orbán.
La lucha contra la corrupción –Hungría es el país más corrupto entre los 27, según la ONG Transparencia Internacional–, financiar las reformas sin afectar las cuentas públicas y tranquilizar a los mercados son otros de los grandes retos que desde hoy enfrenta Magyar. Quién es Péter Magyar, el antiguo socio de Orbán que cambió de bando y será el próximo primer ministro de HungríaEl líder del partido Tisza ha jurado el cargo después de haber sido elegido nuevo jefe de Gobierno por el Parlamento, con un programa centrado en desmantelar el sistema del expresidente ultranacionalista, restaurar las buenas relaciones con la Unión Europea y luchar contra la corrupción.
El conservador Péter Magyar ha sido investido este sábado nuevo primer ministro de Hungría y prometió desmontar el “régimen iliberal” que construyó el ultranancionalista Viktor Orbán en los últimos 16 años y luchar contra la corrupción.
“Pido a todos aquí, dentro de las paredes del Parlamento, que escuchen y oigan que los húngaros expresaron que quieren cambios, no solo un cambio de Gobierno, sino de sistema”, ha dicho en su debut como primer ministro, en referencia a su promesa de desmantelar el régimen erigido por Orbán.
Tisza, el partido de Magyar, ganó las elecciones del pasado 12 de abril con una amplia mayoría sobre Fidesz, y contará en el nuevo Parlamento con una mayoría absoluta de más de dos tercios, lo que asegura que el nuevo gabinete pueda aplicar su promesa de desmantelar el “régimen iliberal” y poder emprender cambios de rango constitucional.
En su primer discurso, Magyar ha anunciado que una de sus primeras medidas será la creación de la Oficina de Recuperación y Defensa del Patrimonio Nacional, encargada de recuperar fondos supuestamente desviados a oligarcas cercanos a Orbán y el Fidesz, y ha dicho que “los húngaros tienen derecho a saber cómo el patrimonio público se convirtió en riqueza privada”.
Numerosas investigaciones periodísticas apuntan al enorme enriquecimiento del círculo más cercano a Orbán: su mejor amigo de la infancia y su yerno figuran entre las personas más ricas de Hungría, mientras que la ONG Transparencia Internacional sitúa al país como el más corrupto de Europa.
Magyar ha pedido en el Parlamento a los altos cargos nombrados por Orbán en todas las instituciones del Estado, incluido el presidente Tamás Sulyok, que dimitan antes de finales de mayo. El expresidente y varios otros líderes del Fidesz que formaron parte del Parlamento desde las primeras elecciones después de la caída del Telón de Acero, en 1990, han decidido devolver su mandato al partido y no ocupar sus escaños.
Se espera que el martes se pueda formar oficialmente el nuevo Gobierno, que contará con 16 miembros, entre ellos cuatro mujeres, una representación modesta, aunque supera la ausencia total ministras en el último Ejecutivo de Orbán y es mayor que el de cualquiera de sus gabinetes anteriores. En el nuevo comité ministerial serán fundamentales tres ministerios controlados por personas cercanas a Magyar –Exteriores, Gobernación y Economía– y también incorporará nuevas carteras de Educación y Sanidad, que hasta ahora no existían.
Bruselas celebra la investidura
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han celebrado la investidura de Magyar, que ha coincidido con la celebración del Día de Europa.
“La esperanza y la promesa de renovación son una señal poderosa en estos tiempos difíciles. Tenemos por delante una labor importante. Por Hungría y por Europa, avanzamos juntos”, ha dicho Von der Leyen en un mensaje en redes sociales felicitando al nuevo líder húngaro.
Costa también ha hecho hincapié en la “feliz coincidencia” de que la investidura haya coincidido con la celebración europea, “cuando celebramos los logros de la cooperación y la unidad de la UE” y ha asegurado que está deseando “trabajar estrechamente” con Magyar en el Consejo Europeo.
Magyar ha jurado el cargo después de haber sido elegido nuevo jefe de Gobierno, con 140 votos a favor y 54 en contra de los 199 diputados del Parlamento, con un programa centrado en desmantelar el sistema de Orbán, restaurar las buenas relaciones con la Unión Europea y luchar contra la corrupción.
El Parlamento ha celebrado la investidura de Magyar en una fecha simbólica, el Día de Europa, jornada en la que la Cámara ha vuelto a izar la bandera de la Unión Europea, retirada por el anterior presidente del hemiciclo, miembro de Fidesz, la formación de Orbán.
Principales desafíos
El nuevo primer ministro ha prometido revertir lo antes posible algunas de las políticas de Orbán, marcadas por la confrontación con la UE y su cercanía con Rusia. Se ha comprometido a hacer todo lo posible para que Hungría reciba lo antes posible al menos parte de los 17.000 millones de fondos europeos congelados en los últimos años por la Comisión Europea, por las violaciones del gobierno de Orbán de los principios del Estado de derecho, la deficiente lucha contra la corrupción o la no protección de los intereses financieros de la UE.
Además, también ha prometido restaurar la democracia liberal, desde las libertades civiles hasta el Estado de derecho, la libertad de prensa, el pluralismo político y los derechos de la comunidad LGBTI, que ha sido criminalizada en los últimos años por Orbán.
La lucha contra la corrupción –Hungría es el país más corrupto entre los 27, según la ONG Transparencia Internacional–, financiar las reformas sin afectar las cuentas públicas y tranquilizar a los mercados son otros de los grandes retos que desde hoy enfrenta Magyar.
El conservador Péter Magyar ha sido investido este sábado nuevo primer ministro de Hungría y prometió desmontar el “régimen iliberal” que construyó el ultranancionalista Viktor Orbán en los últimos 16 años y luchar contra la corrupción.
“Pido a todos aquí, dentro de las paredes del Parlamento, que escuchen y oigan que los húngaros expresaron que quieren cambios, no solo un cambio de Gobierno, sino de sistema”, ha dicho en su debut como primer ministro, en referencia a su promesa de desmantelar el régimen erigido por Orbán.
Magyar ha jurado el cargo después de haber sido elegido nuevo jefe de Gobierno, con 140 votos a favor y 54 en contra de los 199 diputados del Parlamento, con un programa centrado en desmantelar el sistema de Orbán, restaurar las buenas relaciones con la Unión Europea y luchar contra la corrupción.
El Parlamento ha celebrado la investidura de Magyar en una fecha simbólica, el Día de Europa, jornada en la que la Cámara ha vuelto a izar la bandera de la Unión Europea, retirada por el anterior presidente del hemiciclo, miembro de Fidesz, la formación de Orbán.
Tisza, el partido de Magyar, ganó las elecciones del pasado 12 de abril con una amplia mayoría sobre Fidesz, y contará en el nuevo Parlamento con una mayoría absoluta de más de dos tercios, lo que asegura que el nuevo gabinete pueda aplicar su promesa de desmantelar el “régimen iliberal” y poder emprender cambios de rango constitucional.
En su primer discurso, Magyar ha anunciado que una de sus primeras medidas será la creación de la Oficina de Recuperación y Defensa del Patrimonio Nacional, encargada de recuperar fondos supuestamente desviados a oligarcas cercanos a Orbán y el Fidesz, y ha dicho que “los húngaros tienen derecho a saber cómo el patrimonio público se convirtió en riqueza privada”.
Numerosas investigaciones periodísticas apuntan al enorme enriquecimiento del círculo más cercano a Orbán: su mejor amigo de la infancia y su yerno figuran entre las personas más ricas de Hungría, mientras que la ONG Transparencia Internacional sitúa al país como el más corrupto de Europa.
Magyar ha pedido en el Parlamento a los altos cargos nombrados por Orbán en todas las instituciones del Estado, incluido el presidente Tamás Sulyok, que dimitan antes de finales de mayo. El expresidente y varios otros líderes del Fidesz que formaron parte del Parlamento desde las primeras elecciones después de la caída del Telón de Acero, en 1990, han decidido devolver su mandato al partido y no ocupar sus escaños.
Se espera que el martes se pueda formar oficialmente el nuevo Gobierno, que contará con 16 miembros, entre ellos cuatro mujeres.
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