El presentador de Pasapalabra dedica un emotivo mensaje a los espectadores, especialmente a los mayores, mientras el concurso vuelve a quedar en el centro de la batalla judicial entre Atresmedia y Mediaset Leer El presentador de Pasapalabra dedica un emotivo mensaje a los espectadores, especialmente a los mayores, mientras el concurso vuelve a quedar en el centro de la batalla judicial entre Atresmedia y Mediaset Leer
El mensaje de Roberto Leal apenas duró unos segundos, pero llegó en un particular momento para Pasapalabra. Mientras el concurso de Antena 3 vuelve a estar en el centro de la batalla judicial entre Atresmedia y Mediaset por los derechos de explotación del formato y de su prueba más icónica, el presentador quiso aprovechar la celebración del Día de los Abuelos para lanzar un agradecimiento que, inevitablemente, adquiere una lectura mucho más amplia: la de reivindicar el vínculo que el programa mantiene con su audiencia en pleno nuevo frente legal.
Porque, mientras los tribunales previsiblemente tendrán que volver a decidir el futuro de una de las marcas más valiosas de la televisión, el concurso continúa haciendo lo que mejor sabe hacer: sentarse cada tarde frente a millones de espectadores.
En la entrega de este martes, coincidiendo con una edición especial dedicada a los abuelos, Roberto Leal interrumpió durante unos instantes el desarrollo habitual del concurso para dirigirse directamente a quienes llevan años acompañando al programa.
«Os queremos dar las gracias, entre otras cosas, porque nosotros no existiríamos sin vosotros. Gracias de verdad porque sabemos que Pasapalabra es una cita cada tarde para todos aquellos que vivís acompañados, y muchos también que vivís solos. Los unos como los otros nos hemos convertido en una bonita compañía», comenzó diciendo el presentador.
Leal continuó subrayando el papel que el formato desempeña en la rutina diaria de muchos espectadores, especialmente entre los mayores: «Así que gracias de corazón por vuestra fidelidad y, sobre todo, por no fallar en ningún momento a esta cita. Aquí estaremos nosotros siempre que queráis».
Y concluyó con una dedicatoria especialmente emotiva: «Felicidades y un beso muy grande de parte de todo el equipo de Pasapalabra para los abuelos y abuelas de todos los países que nos ven. Para los que están y para los que estuvieron porque, de alguna forma, siempre vais a ser eternos».
Un mensaje que, más allá del homenaje por la efeméride, llega cuando el concurso vuelve a protagonizar titulares por razones muy distintas a las televisivas. El formato atraviesa de nuevo uno de los momentos judiciales más relevantes desde su regreso a Antena 3 en 2020, después de que la guerra entre Mediaset y Atresmedia por los derechos de explotación haya vuelto a reactivarse.
No se trata de un conflicto nuevo. La historia judicial de Pasapalabra lleva más de una década escribiéndose en los tribunales y ha condicionado incluso la emisión del programa en España.
La primera gran batalla estalló cuando la productora británica ITV reclamó la titularidad de El Rosco, la prueba final del concurso. Aquella disputa acabó teniendo consecuencias históricas: en octubre de 2019, tras una sentencia del Tribunal Supremo, Telecinco se vio obligada a retirar de manera inmediata Pasapalabra de su parrilla después de más de una década de emisiones y con Christian Gálvez al frente.
Aquella cancelación sorprendió a toda la industria televisiva. El concurso desapareció de un día para otro pese a seguir siendo uno de los formatos más competitivos de la cadena.
Meses después fue Atresmedia quien adquirió los derechos de emisión del formato, alcanzó un acuerdo con ITV y recuperó Pasapalabra para Antena 3, ya con Roberto Leal como nuevo presentador. Desde entonces, el programa no solo recuperó el liderazgo de audiencia, sino que volvió a convertirse en uno de los grandes motores de la cadena de San Sebastián de los Reyes.
Sin embargo, la historia judicial nunca terminó de cerrarse. Tal y como ha venido contando EL MUNDO, el enfrentamiento entre Mediaset, MC&F, propietaria de los derechos de El Rosco, y Atresmedia ha vuelto a abrir un nuevo capítulo. El grupo de Fuencarral anunció hace unas semanas que MC&F va a tomar acciones legales contra Atresmedia tras el estreno de AlaZ, la prueba que sustituyó a El Rosco, porque consideran que es una copa de la mítica prueba, cuyos derechos de emisión en España son ahora de Mediaset. Atresmedia lo ha negado rotundamente, pero el tesoro televisivo que es Pasapalabra augura una nueva batalla.
Por su parte, Mediaset está convencida de que en breve la Oficina de Patentes de la UE va a fallar a su favor en su solicitud sobre el nombre de Pasapalabra.
Las distintas resoluciones y recursos presentados durante los últimos años han prolongado un procedimiento que parecía encarrilado tras el desembarco del programa en Antena 3, pero que sigue lejos de encontrar un punto final definitivo. En ese contexto, cualquier imagen de normalidad adquiere un valor añadido. Y eso es precisamente lo que quiso transmitir Roberto Leal.
Su discurso no hizo ninguna referencia al conflicto judicial. Ni mencionó demandas, recursos o tribunales. Tampoco era el momento. Sin embargo, sus palabras sobre la fidelidad de la audiencia, sobre la compañía que el programa presta cada tarde y sobre la voluntad de «estar siempre» con los espectadores fueron interpretadas como una reivindicación del verdadero patrimonio de Pasapalabra: su público.
No es casualidad que el presentador pusiera el foco en las personas mayores. Son precisamente uno de los pilares históricos de la audiencia del concurso. Durante décadas, Pasapalabra ha acompañado las tardes de varias generaciones y ha conseguido algo que muy pocos formatos pueden decir: convertirse en un hábito cotidiano más allá de la cadena en la que se emite.
Primero ocurrió en Antena 3 en su etapa inicial, después en Telecinco durante más de 10 años y, desde 2020, nuevamente en la principal cadena de Atresmedia.
Esa fortaleza explica también el enorme interés empresarial que sigue despertando el formato. Pasapalabra no es únicamente un concurso de preguntas y respuestas, es una de las marcas más rentables de la televisión española, un espacio capaz de fidelizar a millones de espectadores cada tarde y de servir como uno de los principales pilares de la programación de Antena 3.
La emisión diaria continúa liderando con regularidad su franja y ejerce de potente arrastre para el resto de la programación vespertina de la cadena, una circunstancia que convierte cualquier discusión sobre sus derechos en un asunto de enorme trascendencia económica para los grupos audiovisuales.
Mientras tanto, el programa sigue ofreciendo la misma imagen de siempre. Concursantes que buscan completar la prueba que ha sustituido a El Rosco, tras el fallo del Supremo que confirmó la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona sobre los derechos de la prueba, invitados famosos, pruebas ya convertidas en clásicos y un Roberto Leal que ha terminado por hacer completamente suyo un formato con una identidad muy marcada desde mucho antes de su llegada.
Desde que tomó el relevo de Christian Gálvez, el sevillano ha construido un estilo propio, más cercano y distendido, que ha conectado especialmente con la audiencia habitual del concurso. Ese tono volvió a hacerse evidente este martes con un mensaje que apeló directamente a quienes llevan años reservando un hueco cada tarde para sentarse frente al televisor. «Nos hemos convertido en una bonita compañía», resumió el presentador.
Una frase sencilla que define buena parte del éxito dePasapalabra. Porque, mientras abogados, recursos y sentencias siguen marcando el futuro legal del formato, el concurso continúa defendiendo cada tarde aquello que realmente sostiene cualquier programa de televisión: la fidelidad de quienes siguen al otro lado de la pantalla.
Y precisamente esa fidelidad, la misma que Roberto Leal quiso agradecer emocionado a los abuelos y abuelas «de todos los países que nos ven», es también el mejor argumento de un formato que, pese a los continuos vaivenes judiciales, ha demostrado durante años que su verdadera fortaleza nunca ha estado únicamente en El Rosco, sino en una audiencia que ha permanecido junto a él independientemente de la cadena desde la que se emitiera.
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