Cuatro estrena este jueves, a las 23:00 horas, el nuevo programa presentado por Raúl Gómez, Gómez. El hombre maratón, un formato donde el presentador viaja por todo el mundo en busca de las mejores carreras y las historias más sorprendentes Leer Cuatro estrena este jueves, a las 23:00 horas, el nuevo programa presentado por Raúl Gómez, Gómez. El hombre maratón, un formato donde el presentador viaja por todo el mundo en busca de las mejores carreras y las historias más sorprendentes Leer
Raúl Gómez vuelve a calzarse las zapatillas para recorrer el mundo compitiendo en las carreras más fascinantes y conociendo a personas extraordinarias. El barcelonés, que ya conquistó a los espectadores (aficionados al running o no) con el recordado programa Maratón Man en Movistar Plus durante cinco temporadas, repite fórmula con Súper Gómez. El hombre maratón, su nuevo formato que se estrena en Cuatro este jueves a las 23:00 horas.
Una vez más, el presentador se vestirá con sus camisetas más llamativas en este programa de viajes en el que el running se convierte en el hilo conductor de un recorrido lleno de historias de esfuerzo, superación y humanidad. Raúl Gómez, con 26 maratones a sus espaldas (sin contar medios maratones o trails) viajará por España, Europa y América en busca de algunas de las carreras más icónicas de cada país y, de paso, entrevistarse con algunas personas que, gracias al atletismo, su vida ha cambiado.
Súper Gómez. El hombre maratón, producido por Zanskar Producciones -la misma productora de Universo Calleja-, busca poner en valor el esfuerzo necesario para alcanzar las metas, pero lo hace con ese estilo de buen rollo que tiene Gómez, descubriendo lugares de otra forma y alejándose de la típica mirada turística y adentrándose en la realidad más cotidiana de cada lugar que visita.
Su viaje comienza en Argentina, donde descubrirá la pasión por el running en una de las grandes capitales culturales de Latinoamérica: «He conocido a la primera mujer que corrió un maratón en Argentina ¡y ya lleva casi 90!», destaca el presentador. De ahí pasará por Benidorm para conocer el vitalismo de una ciudad convertida en referente del turismo sénior europeo; volverá a correr la Behobia-San Sebastián, una de las carreras populares más emblemáticas del calendario; viajará a Turquía, Menorca y Campo de Criptana donde, siguiendo los pasos de Don Quijote, disputará una singular carrera entre molinos de viento: «Fue la que más sufrí de todas», reconoce.
«Este es un programa de un intrépido aventurero que le gusta mucho viajar, pero que goza mucho más contando historias»
- Para quien no lo sepa: ¿De qué va Súper Gómez. El hombre maratón? ¿Es alguien que entrevista gente mientras corre o hay algo más?
- Es un programa de un intrépido aventurero que le gusta mucho viajar, pero que goza mucho más contando historias. Es un formato de buen rollo, amigable y motivacional. En resumen, Súper Gómez va de un hombre que va por diferentes lugares del planeta, conoce historias y, después, corre una carrera.
- La pregunta es inevitable: ¿Qué diferencia Súper Gómez. El hombre maratón de Maratón Man, aparte del canal y el nombre?
- Es la esencia y el alma de ese programa que tantas alegrías me dio. Es uno de los proyectos personales más increíbles que he tenido. El protagonista ahora es un poco más mayor, más madurito, con algunas canas en la barba (risas). Pero el concepto es el mismo: viajar por el mundo, conocer historias, ser curioso, descubrir lugares de una manera diferente y después correr. Es lo que disfrutaron mucho los espectadores, creo…
- ¿Las historias emotivas siguen siendo una parte importante del programa?
- Siempre intentamos buscar historias especiales. Es una de las columnas del programa: que las personas que conocemos tengan algo interesante que contar. Y tenemos muchas. En Argentina, por ejemplo, conocemos a la primera mujer que corrió una maratón allí, que lleva casi 90 maratones y tiene 70 años; también a una mujer de 89 años que corre largas distancias para estar con su nieta; a un bombero voluntario que corre con todo el equipo puesto; a un gaucho que perdió a su mujer y encontró en correr su salvación; o un grupo que empuja carritos para que personas con discapacidad puedan disfrutar de las carreras. En cada lugar hay miles de historias; nosotros seleccionamos tres o cuatro, los acompañamos y corremos con ellos.
- ¿Y el lado físico? ¿Ahora te cuesta más acabar las carreras que antes?
- Tengo que hacer un trabajo físico muy fuerte antes de empezar a grabar para tener una base que me aguante, porque durante las grabaciones no puedo entrenar. Nos levantamos muy temprano, nos acostamos muy tarde y no paramos de grabar ni de viajar. Pero la experiencia de 26 maratones me da control sobre mi cabeza y mi cuerpo: sé cuándo aflojar y cuándo tomármelo con calma. Aun así, esta temporada he sufrido mucho. En Campo de Criptana me pilló un resfriado grande antes de la carrera y la hice como pude. Ninguna carrera sale como la imaginas, pero con los años aprendes cómo correr, cómo entrenar y cómo cuidarte.
- Súper Gómez. El hombre maratón lo grabaste antes de lesionarte en la rodilla, ¿no?
- Sí. La lesión fue grabando El Desafío, concretamente bailando. Por suerte, Súper Gómez. El hombre maratón fue antes y llegué físicamente bien. No podría haberlo hecho si no hubiera estado en forma, porque además de correr maratones y medias, tengo que relatar la carrera. En una maratón estoy una hora hablando o más, y no hay nada peor para correr largas distancias que no parar de hablar. Hablar, gritar, moverte, bailar… eso es lo que hago yo.
- El programa transmite buen rollo y emoción: ¿es para verlo en familia?
- Sí. Ya he visto Maratón Man con mis hijas y este lo voy a ver con ellas. Es un programa blanquito, buen rollero, donde aprendes cosas. El mundo está lleno de gente fantástica. Cuando yo me emociono, el cámara se emociona, el director se emociona y la gente que lo ve, también. Es una reacción en cadena. Es un programa muy de verdad, sin filtros.
«Por la calle me dice mucha gente que empezó a correr por verme a mí»
- ¿Crees que puede servir de motivación para que la gente se anime a hacer deporte?
- Sí, para adultos y niños. Los pequeños hacen lo que ven, no lo que escuchan, y si ven que los mayores corren o hacen cualquier otro deporte y este programa sirve de motivación para que lo practiquen, mucho mejor. Desde que se comenzó a emitir Maratón Man me he encontrado con cientos de personas que empezaron a correr por mí. Me dicen: «Raúl, que sepas que estoy corriendo esta carrera por ti». Eso, para mí es un regalo. Ese programa no ha hecho más que regalarme cosas y espero que Súper Gómez. El hombre maratón me siga regalando cosas bonitas. Lo hacemos con mucho cariño, amor y pasión.
- Hay quien piensa que es un programa de deportes porque corres. ¿Qué le dirías a esas personas?
- Es un programa donde corro, sí, pero correr es la excusa para viajar y conocer gente extraordinaria. Lo importante son las historias. El recuerdo que le queda a la gente no es que yo termine una carrera; eso es anecdótico. En un momento donde la tele está llena de bronca, debates políticos, guerras e incendios, creo que programas como Súper Gómez. El hombre maratón vienen bien. No buscan la confrontación: buscan viajar con una sonrisa y acabar con una sensación buenrollera.
- Además de este programa y del estreno de El Desafío en 2027, ¿tienes algún proyecto más a la vista? ¿Escribir un tercer libro?
- Después de publicar La vida mola y Bendita locura, tengo que llenar la mochila de historias. Por ahora no hay tercer libro ni ningún proyecto nuevo. Ojalá Súper Gómez. El hombre maratón funcione y haya segunda, tercera, cuarta temporada. Vamos pasito a pasito, programa a programa, disfrutando del momento. Es un bonito aniversario que se estrene diez años después del estreno de Maratón Man.
- Una duda meramente deportiva y por curiosidad: ¿por qué no has repetido ningún maratón y llevas 26 diferentes?
- Me lo prometí desde que empecé. Me gusta llegar a los maratones sabiendo que no voy a volver, y eso me obliga a disfrutarlos al 200%. Mi cabeza es lo mejor que tengo: me ha hecho cruzar todas las metas. Como el mundo está lleno de maratones, así conozco más lugares. Y lo convierto en turismo familiar: viajamos, descubrimos sitios y yo corro el domingo. Siempre me he tomado el deporte de una manera muy disfrutona. Mi mejor marca es 3:31, en Málaga. Quería bajar de 3:30, pero a 400 metros de la meta decidí parar para coger a mis hijas y cruzar con ellas porque para mí era más importante entrar con las pequeñas que hacer mi mejor tiempo en un maratón.
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