En el sur del país, al menos cinco personas ha perdido la vida por fuego cruzado entre el Ejército israelí y la milicia chií, y un soldado israelí también ha muerto durante una ofensivaIsrael y Líbano acuerdan un alto el fuego condicionado a que no haya ataques de Hizbulá, que lo rechaza
Israel y la milicia chií libanesa Hizbulá han intercambiado ataques en las últimas horas, pese al alto el fuego negociado esta semana en Washington durante una nueva ronda de diálogos entre el país hebreo y el Líbano, y que el grupo armado ha rechazado.
Al menos cinco personas han muerto este viernes a causa de los ataques israelíes que continúan golpeando el sur del Líbano, donde la Defensa Civil también ha ayudado a evacuar a varias decenas de personas, en medio de la falta de avances en los esfuerzos de desescalada promovidos por Estados Unidos.
Además, la mañana de este viernes las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI) han emitido una orden de evacuación para al menos nueve localidades del sur del Líbano, “tras la violación del acuerdo de alto el fuego por parte de Hezbolá” y la Defensa Civil evacuó a más de 40 personas que permanecían atrapadas en áreas afectadas.
Un joven ha muerto después de que su vehículo fuera alcanzado por un avión no tripulado en la localidad de Kfar Roumane, mientras que una persona más perdió la vida en otro bombardeo de dron contra una motocicleta cerca de Deir al Zahrani, ha informado la Agencia Nacional de Noticias (ANN).
Otro ataque ha acabado con la vida de un hombre y su sobrino dentro de su casa en Adchit, donde también ha fallecido este viernes un tercer ciudadano, según el medio estatal.
Los ataques también dejaron el jueves un soldado israelí muerto en el sur del país, el primero en perder la vida tras la nueva tregua acordada este miércoles entre los gobiernos de Israel y el Líbano. Con él, son ya 28 los uniformados israelíes fallecidos desde el inicio de la contienda contra Hizbulá el pasado 2 de marzo.
Por su lado, Hizbulá ha anunciado en un comunicado que, de madrugada, ha atacado con un misil de precisión una concentración de vehículos y soldados israelíes en las inmediaciones del Castillo de Beaufort (una posición estratégica en el sur de Líbano y al norte del río Litani), “en respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí y a los ataques contra aldeas del sur del Líbano”.
El líder del grupo chií, Naim Qassem, criticó el jueves las “humillantes” negociaciones con Israel, aseguró que seguirán enfrentando los ataques israelíes mientras continúen y defendió que cualquier alto el fuego debe ser “integral”.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, por su parte, aseguró que el texto contempla la permanencia “por el momento” de las tropas israelíes en el sur de Líbano, así como la continuidad de “acciones” contra infraestructuras de Hizbulá y la libertad de respuesta israelí ante ataques del grupo armado.
El alto el fuego previsto contempla un plan para crear “zonas piloto” en el Líbano que deberán estar controladas por el Ejército libanés y donde no podrá haber presencia del movimiento chií.
El Líbano e Israel ya pactaron un alto el fuego inicial a mediados de abril, que se ha ido extendido sobre el papel hasta comienzos de julio, aunque en la práctica no ha impedido la continuación de los ataques de ambos bandos, con cientos de nuevos muertos en territorio libanés. En el sur del país, al menos cinco personas ha perdido la vida por fuego cruzado entre el Ejército israelí y la milicia chií, y un soldado israelí también ha muerto durante una ofensivaIsrael y Líbano acuerdan un alto el fuego condicionado a que no haya ataques de Hizbulá, que lo rechaza
Israel y la milicia chií libanesa Hizbulá han intercambiado ataques en las últimas horas, pese al alto el fuego negociado esta semana en Washington durante una nueva ronda de diálogos entre el país hebreo y el Líbano, y que el grupo armado ha rechazado.
Al menos cinco personas han muerto este viernes a causa de los ataques israelíes que continúan golpeando el sur del Líbano, donde la Defensa Civil también ha ayudado a evacuar a varias decenas de personas, en medio de la falta de avances en los esfuerzos de desescalada promovidos por Estados Unidos.
Además, la mañana de este viernes las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI) han emitido una orden de evacuación para al menos nueve localidades del sur del Líbano, “tras la violación del acuerdo de alto el fuego por parte de Hezbolá” y la Defensa Civil evacuó a más de 40 personas que permanecían atrapadas en áreas afectadas.
Un joven ha muerto después de que su vehículo fuera alcanzado por un avión no tripulado en la localidad de Kfar Roumane, mientras que una persona más perdió la vida en otro bombardeo de dron contra una motocicleta cerca de Deir al Zahrani, ha informado la Agencia Nacional de Noticias (ANN).
Otro ataque ha acabado con la vida de un hombre y su sobrino dentro de su casa en Adchit, donde también ha fallecido este viernes un tercer ciudadano, según el medio estatal.
Los ataques también dejaron el jueves un soldado israelí muerto en el sur del país, el primero en perder la vida tras la nueva tregua acordada este miércoles entre los gobiernos de Israel y el Líbano. Con él, son ya 28 los uniformados israelíes fallecidos desde el inicio de la contienda contra Hizbulá el pasado 2 de marzo.
Por su lado, Hizbulá ha anunciado en un comunicado que, de madrugada, ha atacado con un misil de precisión una concentración de vehículos y soldados israelíes en las inmediaciones del Castillo de Beaufort (una posición estratégica en el sur de Líbano y al norte del río Litani), “en respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí y a los ataques contra aldeas del sur del Líbano”.
El líder del grupo chií, Naim Qassem, criticó el jueves las “humillantes” negociaciones con Israel, aseguró que seguirán enfrentando los ataques israelíes mientras continúen y defendió que cualquier alto el fuego debe ser “integral”.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, por su parte, aseguró que el texto contempla la permanencia “por el momento” de las tropas israelíes en el sur de Líbano, así como la continuidad de “acciones” contra infraestructuras de Hizbulá y la libertad de respuesta israelí ante ataques del grupo armado.
El alto el fuego previsto contempla un plan para crear “zonas piloto” en el Líbano que deberán estar controladas por el Ejército libanés y donde no podrá haber presencia del movimiento chií.
El Líbano e Israel ya pactaron un alto el fuego inicial a mediados de abril, que se ha ido extendido sobre el papel hasta comienzos de julio, aunque en la práctica no ha impedido la continuación de los ataques de ambos bandos, con cientos de nuevos muertos en territorio libanés.
Israel y la milicia chií libanesa Hizbulá han intercambiado ataques en las últimas horas, pese al alto el fuego negociado esta semana en Washington durante una nueva ronda de diálogos entre el país hebreo y el Líbano, y que el grupo armado ha rechazado.
Una persona ha muerto y al menos 14 han resultado heridas tras ataques “enemigos” en el sur de Líbano, ha informado este viernes la agencia de noticias libanesa, después de fuego cruzado entre Tel Aviv y Hizbulá en las últimas horas. Además, la mañana de este viernes las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI) han emitido una orden de evacuación para varias aldeas del sur del Líbano, “tras la violación del acuerdo de alto el fuego por parte de Hezbolá”.
En el distrito sureño de Nabatieh, un ataque perpetrado la noche de jueves por “aviones de guerra enemigos” contra un edificio en la localidad de Doueir ha causado un muerto y un herido, mientras que, al amanecer, un dron ha atacado una motocicleta y herido a una persona, ha indicado la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN).
Previamente, la ANN ha señalado que otro “ataque aéreo enemigo” ha herido a 12 civiles y ha destruido un edificio de un banco cerca del Hospital Jabal Amel, situado en Tiro.
Los ataques también han dejado el jueves un soldado israelí muerto en el sur del país, el primero en perder la vida tras la nueva tregua acordada este miércoles entre los gobiernos de Israel y el Líbano. Contando su muerte son ya 28 los uniformados israelíes fallecidos desde el inicio de la contienda contra Hizbulá el pasado 2 de marzo.
Por su lado, Hizbulá ha anunciado en un comunicado que, de madrugada, ha atacado con un misil de precisión una concentración de vehículos y soldados israelíes en las inmediaciones del Castillo de Beaufort (una posición estratégica en el sur de Líbano y al norte del río Litani), “en respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí y a los ataques contra aldeas del sur del Líbano”.
El líder del grupo chií, Naim Qassem, criticó el jueves las “humillantes” negociaciones con Israel, aseguró que seguirán enfrentando los ataques israelíes mientras continúen y defendió que cualquier alto el fuego debe ser “integral”.
El alto el fuego previsto contempla un plan para crear “zonas piloto” en el Líbano que deberán estar controladas por el Ejército libanés y donde no podrá haber presencia del movimiento chií.
El Líbano e Israel ya pactaron un alto el fuego inicial a mediados de abril, que se ha ido extendido sobre el papel hasta comienzos de julio, aunque en la práctica no ha impedido la continuación de los ataques de ambos bandos, con cientos de nuevos muertos en territorio libanés.
elDiario.es – Internacional
