El programa de Telecinco reveló en exclusiva que Dolores Ponce, icono de los noventa y conocida como La Bruja Lola, murió en 2019 en el anonimato. Sus restos corren el riesgo de ser exhumados ante la situación familiar Leer El programa de Telecinco reveló en exclusiva que Dolores Ponce, icono de los noventa y conocida como La Bruja Lola, murió en 2019 en el anonimato. Sus restos corren el riesgo de ser exhumados ante la situación familiar Leer
Impacto absoluto en el mundo del entretenimiento. Cuando toda España pensaba que la mítica vidente de las «velas negras» vivía un retiro voluntario alejada de los focos, el programa de Telecinco El tiempo justo, presentado por Joaquín Prat, soltaba este miércoles la bomba informativa: Lola Montero, conocida como La Bruja Lola y cuyo nombre real era Dolores Ponce. murió en enero de 2019. La mujer que popularizó el «te voy a poner dos velas negras» llevaba siete años muerta en el más estricto anonimato.
La célebre pitonisa de Crónicas Marcianas llevaba más de siete años muerta sin que nadie fuera del estricto entorno familiar tuviera constancia de ello.
Según la investigación desvelada por el reportero Álex Álvarez, los últimos años de la vidente distaron mucho del éxito y la opulencia que la caracterizaron en su época dorada en televisión.
La muerte de su marido a causa de un cáncer la sumió en una profunda y severa depresión. Según desveló el programa, La Bruja Lola llegó a estar ingresada durante tres años en un centro médico debido a su delicado estado de salud mental y anímico, del cual terminó pidiendo el alta voluntaria para recluirse en su hogar.
Su ex representante, Lola Triana, rompió su silencio en el programa confirmando el trágico declive de la pitonisa: «Murió porque ella quería morirse. No quería vivir la vida que tenía. Sus familiares no han querido que se sepa.»
Los colaboradores del formato detallaron que el icono televisivo pasó sus últimos días «en la desgracia» y absolutamente arruinada. Además, la investigación sacó a la luz otro secreto que Lola guardó con celo: se quitaba siete años de edad, habiendo nacido en realidad en 1938 y no en 1945, por lo que falleció a los 80 años.
El motivo por el cual esta muerte oculta ha salido finalmente a la luz es una preocupante situación administrativa en el cementerio de San Fernando, en Sevilla, donde descansa.
La concesión del nicho donde yace Dolores Ponce venció en 2024. Según alertó El tiempo justo, el Ayuntamiento de Sevilla ha colocado una pegatina de advertencia en la tumba debido a que la familia no está pagando las tasas correspondientes ni responde a las cartas certificadas.
Si los hijos no atienden los requerimientos en los próximos meses, los restos mortales de La Bruja Lola podrían ser exhumados y trasladados a una fosa común. Ante esta alarmante situación, amigos cercanos a la vidente ya se están movilizando para asumir los costes y evitar que el mítico personaje de la televisión pierda su descanso eterno.
Los colaboradores del formato explicaron que el protocolo del camposanto sevillano es estricto: si los titulares de la tumba no se hacen cargo de los pagos pendientes en los próximos meses, los restos mortales de La Bruja Lola serán exhumados y trasladados a una fosa común.
Ante esta situación, la indignación y la tristeza se han apoderado de quienes la conocieron en su época de esplendor. Varios amigos y antiguos compañeros de profesión ya han manifestado su intención de movilizarse y aportar los fondos necesarios de manera privada para sufragar la deuda, garantizando así que el mítico personaje de la cultura pop española no pierda su derecho a un descanso digno.
Hoy, España no solo llora la pérdida de un icono que ya creía lejano, sino la tristeza de un final solitario que contrasta drásticamente con las millones de sonrisas que provocó a través de la pantalla.
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