Los blanquinegros, que adolecen de calidad en campo contrario, vieron cómo Dani G daba los tres puntos a los visitantes en el minuto 93 Los blanquinegros, que adolecen de calidad en campo contrario, vieron cómo Dani G daba los tres puntos a los visitantes en el minuto 93
Unionistas comenzó la competición de la peor manera posible. Los charros cayeron en casa contra Osasuna Promesas por 0-1 con un tanto de los visitantes en el minuto 93. Los blanquinegros dejaron claro ser un equipo con ímpetu, con poca calidad y sin jugadores desequilibrantes en campo rival.
El once de Oriol Riera estuvo formado con el ya habitual 1-5-3-2: Unai Marino en portería; Olmedo, Palmero, Gorjón, Ramiro y Farru en la zaga; Roldán, Juanje y Jota López como centrocampista; De la Nava y Pere Marco en ataque.
El arranque unionista fue con ímpetu. Los charros salieron con fuerza y tuvieron buenos diez minutos en el verde. Su único acercamiento fue con una falta botada por Olmedo y rematada por Gorjón, que golpeó en un rival.
Pero el paso de los minutos le dio poso a Osasuna Promesas. No es que fuera superior, simplemente tuvo el balón. Unionistas dejaba clara su mayor virtud (el ímpetu inicial) y su mayor defecto (es un equipo sin mordiente en campo rival).
Las ocasiones se guardaron para el tramo final de la primera mitad. Un disparo de Lumbreras desde dentro del área se colaba en la meta unionista, pero Unai Marino, con una parada tremenda, evitaba el tanto.
Acto seguido, Jota buscaba el gol charro desde la frontal pero su chut se iba alto por poco. Y, en el descuento, el filial navarro pidió el VAR por una acción entre Ramiro y Yoldi dentro del área. Tras revisar la acción, no hubo castigo para Unionistas.
La segunda mitad comenzó con el cambio de Pachón por De la Nava. Unionistas estuvo animoso con Olmedo siendo un cañón por la derecha de forma continua y con Juanje tirando desmarques de ruptura para estirar al equipo en el costado derecho.
La entrada de Álvaro Gómez le dio más mordiente al centro del campo charro y el salmantino provocó una falta en la frontal. Olmedo disparó a gol pero, cuando el Reina Sofía ya lo cantaba, Stamatakis metió una mano prodigiosa.
Cuando el choque ya estaba a punto de finalizar, un balón a la espalda de la defensa de Unionistas lo corre Dani G, que dispara flojo desde el borde del área y Unai Marino no es capaz de atrapar la pelota. 0-1 y mazazo para un equipo que lo da todo, pero no tiene calidad.
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