Una de las presentadoras más importantes de Cuatro es Luján Argüelles, conductora de formatos tan recordados como Password o ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, entre otros. Este martes, la asturiana estrena en el prime time un nuevo programa: El camino de la verdad Leer Una de las presentadoras más importantes de Cuatro es Luján Argüelles, conductora de formatos tan recordados como Password o ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, entre otros. Este martes, la asturiana estrena en el prime time un nuevo programa: El camino de la verdad Leer
Luján Argüelles reconoce que El camino de la verdad es uno de los programas más importantes de su carrera, sobre todo porque, además de ser presentadora, es la creadora y productora ejecutiva, por lo que fue ella la que le propuso a Mediaset sacarlo adelante.
En este formato, cinco parejas de padres e hijos tratarán de recomponer su relación en un emocionante viaje de convivencia, autodescubrimiento y crecimiento donde estarán acompañados por la asturiana, que les guiará en un peregrinaje en el que se enfrentarán a diversos desafíos con la ayuda de la coach experta en mindfulnessPaz Calap.
La aventura arrancará en Samos, importante municipio jacobeo de la provincia de Lugo, en el corazón del Camino de Santiago Francés, el más conocido y transitado de todos los caminos que llevan a Compostela. Desde Samos, los participantes del programa recorrerán una ruta de 130 kilómetros que los llevará por Portomarín, Sarria, Furelos, Melide, Arzúa, Palas de Rey, Portodemouros y Pedrouzo, entre otras localidades gallegas.
Su periplo, durante el cual tendrán que afrontar sus fantasmas, miedos e inseguridades con la ayuda de Argüelles y Calap, culminará en la plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela, un lugar mágico de encuentro y emociones que ningún peregrino puede olvidar y donde tendrán que tomar una importante decisión en sus vidas ante la catedral.
- ¿Por qué decidiste hacer este programa?
- Este proyecto, al final, no es que te llamen o que te convenzan para hacerlo, es algo que tú sientes que necesitas contar y plasmas en un papel, bueno, unos cuantos (risas), y te vas con tu carpetilla a convencer a otros de cómo es de interesante, de importante y de novedoso un formato como este. Por lo tanto, era todo lo contrario, tenía que convencer yo a los demás de que se podía hacer.
- ¿Y cómo convenciste a los directivos de Mediaset para que dieran luz verde a este proyecto?
- Porque había mucha autenticidad en el relato, porque al salir de una experiencia personal estás narrando lo que tú has experimentado y vivido. Por otro lado, porque es fácil darse cuenta de que en un momento como el actual necesitamos dar un clic en nuestra cabeza. Creo que estamos viviendo con mucho ruido, ha arrancado una nueva etapa, la era de la tecnología que entró de manera abrupta hace cinco años, después de la pandemia, y eso está modificando hábitos, conductas, la geopolítica internacional tiene una complejidad nunca antes vista. Todo nos está alterando mucho, la información nos lleva por vías y modos y maneras muy distintas. Ahora el ser humano recibe muchos impactos y, al final, eso no deja de ser basura en nuestra cabeza porque nuestra mente está programada y así es, no es que lo diga yo, es que así lo dice la ciencia, para que una palabra negativa dure tres días en tu cerebro y un elogio dure cuatro horas. Entonces, al recibir tanta basura estamos en un momento complejo para la mente humana.
«Hicimos un casting muy largo, de muchísimos meses para buscar personas con mucha verdad»
- ¿Y tú qué ha descubierto de ti misma grabando el programa y haciendo ese camino con los participantes?
- Igual que uno va al gimnasio para mantenerse en forma o come tres veces al día, la mente hay que ejercitarla también porque los humanos tenemos 70.000 pensamientos al día, por tanto, o nos encargamos de ejercitarla, de sanearla y de resetearla o no podemos sostener las cosas con la pericia que tenemos. Por eso, he descubierto, y sigo descubriendo cada día, la capacidad para crecer, avanzar, descubrir, colocar y entender cómo la interpretación sobre las situaciones nos puede llevar al desasosiego o a la paz.
- ¿Por qué seleccionásteis a esas cinco parejas de participantes?
- Hicimos un casting muy largo, de muchísimos meses para buscar personas con mucha verdad, con una gran historia detrás. El primer día que empezamos a grabar pensaba que me iba a dar algo, me inundó el miedo de no saber muy bien dónde me había metido y ese sentimiento lastra. Pero cuando te has ejercitado mucho, sabes dejarlo un poquito aparcado para seguir y mantener tu idea inicial. Los participantes son personas bloqueadas que no han buscado esto y era muy difícil hacer un clic en sus cabezas. Pero desde el primer momento que entraron en contacto con nuestra coach, Paz Calap, que me volvió a demostrar que, como mentora que es mía, que iba a hacer de la vida de ellos lo mismo que hizo con la mía.
«Mi relación como hija con mis padres fue complicada»
- ¿Qué destacarías de todo lo vivido en el viaje?
- Lo que más me ha sorprendido del Camino de Santiago es la energía que tiene alrededor. Como somos energía, entiendes por qué viene la gente con una energía muy poderosa de búsqueda y de reconocimiento. Por tanto, es la que tú sientes cuando llegas, se te contagia, te lleva y te impulsa cuando la percibes. Además, el paisaje del norte de España, tanto Asturias como Galicia, que es absolutamente brutal. Y esa luz, esa naturaleza, esa vegetación, ese ecosistema natural. La naturaleza es sabia, la naturaleza es vida.
- ¿Ya habías hecho el Camino de Santiago anteriormente?
- Sí, ya lo había hecho, por eso quise compartir la experiencia de vivirlo. El camino que hemos hecho en el programa es asequible, nos cruzábamos con muchas familias de padres con niños, no hace falta prepararse físicamente de una forma específica.
- El programa habla de relaciones entre padres e hijos. ¿Cómo es la tuya como hija y como madre?
- Mi relación como hija con mis padres fue complicada. Me recuerdo como una niña con una visión muy romántica, muy entusiasta y muy aperturista, sin tener ni idea de lo que era el mundo porque vivía en un pueblo de mil habitantes, pero yo ansiaba ver el mundo. No obstante, mis padres no entendían mi sentimiento de desconexión. En cambio, como madre he procurado formarme mucho y estar en el acompañamiento de mi hija para que desarrolle su máximo potencial porque si impones, limitas.
- Los participantes tienen los sentimientos a flor de piel y los espectadores les verán llorar: ¿Y a ti?
- Yo también. He llorado en momentos con situaciones que estaban viviendo por mi compromiso con ellos, porque nos han dado algo muy valioso: verdad. Es que hay situaciones muy dolorosas entre ellos, por lo que el equipo tenía mucha responsabilidad, no era mostrar dolor gratuito sino buscar un lugar donde se pudieran sanar esas heridas que había en ellos. En El camino de la verdad no hacemos sangre.
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