El doble capítulo de Salvados de anoche con la entrevista a Salomé Pradas, ex consejera de Emergencias de la Comunidad Valencia, fue lo más visto de la noche llevando a Gonzo a lograr el programa más visto desde su llegada al programa Leer El doble capítulo de Salvados de anoche con la entrevista a Salomé Pradas, ex consejera de Emergencias de la Comunidad Valencia, fue lo más visto de la noche llevando a Gonzo a lograr el programa más visto desde su llegada al programa Leer
Desde que a principios de la semana pasada, Salvados anunciase la entrevista a Salomé Pradas, ex consejera de Emergencias de la Comunidad Valenciana, la expectación alrededor de la doble entrega del programa de laSexta era cada vez mayor. El relato de Pradas iba a desvelar muchas de las cosas que aún a día de hoy siguen siendo un misterio sobre la gestión y el comportamiento de Carlos Mazón, ex presidente de la Generalitat Valenciana, durante la terrible Dana que arrasó varias poblaciones.
La expectación por el programa se confirmó anoche al convertir a Salvados en lo más visto de la noche con récord de audiencia. Gonzo y Salomé Pradas lograron sus mejores cuotas desde mayo de 2019 y su día más visto desde febrero de 2022, al conseguir un 10,4% de cuota de pantalla y 1.295.000 espectadores de media de los dos programas.
La primera entrega emitida entre las 21.37 horas y las 22.37 obtuvo un 9,9% de cuota de pantalla y 1.304.000 espectadores. La segunda entrega, de las 22.37 horas a las 23.15, consiguió un 11% y 1.286.000 espectadores de media. Es el mejor dato de audiencia de Salvados desde que se colocara al frente Gonzo.
Salomé Pradas dijo ‘basta’ en su entrevista con Gonzo en Salvados. Después de más de un año siendo una de las principales señaladas por su papel en la gestión de la Dana, la ex consellera de Justicia e Interior de la Generalitat Valenciana y responsable de Emergencias dio su versión de lo que ocurrió aquel fatídico 29 de octubre de 2024. Eso sí, denunciando haber sido una «cabeza de turco» y una víctima de un «interés político» por parte de quien sí tenía que haber estado en el Cecopi aquel día y, en vez de eso, estuvo en una comida interminable con la periodista Maribel Vilaplana en el restaurante El Ventorro. Es decir, Carlos Mazón.
Pradas fue cesada de su cargo 20 días después de la Dana, una decisión que Mazón le trasladó en su propia casa alegando que en el Palau de la Generalitat había mucha presencia de medios de comunicación. Este es uno de los detalles más chocantes que se extrajeron anoche de una entrevista llena de momentos que intentan arrojar luz a lo que ocurrió ese día, como las llamadas frustradas de Pradas a Mazón o la interminable hora y media que se tardó en enviar el mensaje ES-Alert desde que se redacta el primer borrador.
En las casi dos horas de entrevista, Pradas confesó a Gonzo que su «mayor error» fue «no decir a Mazón que fuese inmediatamente al Cecopi», algo que tuvo que hacer en una de las llamadas que sí le cogió antes de sumergirse en esa comida en El Ventorro.
Hay dos momentos clave en el relato de la ex consellera que tienen que ver con esa comida, tanto antes como después de la misma. Antes, el jefe de gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca, le pidió que todas las comunicaciones que tuviese que hacer al president de la Generalitat Valenciana pasasen por él. «El president está de actos, me vas contando a mí», le trasladó Cuenca a Pradas, una orden que, como ella misma cuenta, se acabó «saltando» en alguna ocasión. El otro momento clave coincide con la salida de Vilaplana del parking en el que dejó su coche y a donde fue acompañada por Mazón, que devolvió la llamada de Pradas a las 19:47 coincidiendo con la salida de Vilaplana de ese estacionamiento.
El único mensaje que Pradas consiguió que Mazón le contestase fue antes de esa comida en El Ventorro, cuando le dijo: «Perfecto, vete informándome«. La realidad es que las respuestas de Mazón llegaron a cuentagotas, mal y tarde, con una llamada que incluso llegó a rechazar y que a Pradas «le dio tono». Hay dos llamadas que devuelve más de una hora más tarde de haberlas recibido, con un momento en el que Pradas llega a «desistir» de llamar a Mazón, justo antes de mandar ese mensaje ES-Alert.
«Me cuesta procesar lo que pasó esa tarde con él», confesó durante la entrevista Pradas, asumiendo que le cuesta creer algunos de los eventos que tuvieron lugar ese 29 de octubre. Sobre el posterior cese, Pradas relata que Mazón le «rehuía», que la esquivaba pese a los intentos de su entonces consellera de hablar con él… hasta que todo se dinamitó el día de su cese. «Sin casi dejarle decirme nada más le dije que creía que él estaba siendo injusto conmigo, que me estaba señalando, que me estaba culpabilizando cuando justo yo sí había estado desde el principio donde tenía que estar. Fue el único momento en el que saqué el egoísmo. Ahí ya tenía claro que se había acabado poder trabajar por las víctimas y la reconstrucción. Quería trasladarle que con ese cese se estaba buscando una cabeza de turco que pagara o tapara cualquier cosa que pensara que se podía tapar», denuncia Pradas.
A posteriori, según la exconsellera, le llega que Mazón «se arrepiente» de la decisión de cesarla: «El otro día escuché que el cese del señor Argüeso y mío no había sido por una cuestión técnica, sino por un interés político«.
Pese a las verdades que pudo arrojar Pradas a lo largo de su entrevista con Gonzo, hay otras declaraciones que dejaron más dudas acerca de su papel en la gestión de la Dana. La exconsellera señaló a más personas que pudieron tener un papel relevante aquella tarde, llegando incluso a apuntar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien cree que tuvo que coger un vuelo de vuelta desde La India, donde se encontraba en aquel momento, para ir a Valencia y estar presente en el lugar de la catástrofe.
En su entrevista en Salvados, Pradas también aprovechó para pedir perdón a algunas personas, empezando por el presidente de la Conferencia Hidrográfica del Júcar, de quien dijo que «no le apetecía hablar» con él aquella tarde. «Yo soy así«, defendió Pradas, que reconoció que esa no era «la actitud que debía trasladar» el 29 de octubre.
También pidió perdón a las víctimas de la Dana y a sus familiares, admitiendo que «nunca» superará no haber tenido «la información del barranco del Poyo para poder actuar». Es más, entiende el «malestar» de las víctimas con Carlos Mazón y con su persona por la gestión que pudieron hacer, poniendo un ‘pero’: los insultos a Mazón durante el funeral de Estado. Para la ex consellera, esa «exaltación no conduce a nada».
A quien no perdona Pradas, no obstante, es a un Carlos Mazón a quien llegó a llamar cuando el president de la Generalitat Valenciana comenzó a hacer entrevistas cuando se acercaba el aniversario de la Dana. Las «mentiras» que Pradas escuchó hizo que cogiese el teléfono y le pidiese dos cosas: que dejase de mentir y que le contase «qué hizo en esos 40 minutos en los que no se sabe dónde estuvo«. «Me dijo que ya lo había contado«, lamentó.
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