El entrenador no se mordió la lengua con la falta de efectivos determinantes en la plantilla El entrenador no se mordió la lengua con la falta de efectivos determinantes en la plantilla
“No sé, no es una pregunta para mí”. Fue mucho más que una respuesta motivada por el enfado de la derrota; fue la constatación de la poca sintonía entre el entrenador Oriol Riera y el director deportivo Antonio Paz en estos dos meses de trabajo.
Mediado el mes de junio, el presidente Roberto Pescador tomó la determinación de firmar de forma unipersonal al entrenador y al director deportivo. El motivo, aunque no se quiera expresar públicamente, era ir ya rezagados en la planificación de la actual temporada. Por ello, el mandamás en el club charro fichó a Oriol Riera y a Antonio Paz de ‘motu proprio’. La segunda decisión fue poco entendida por algunos directivos cuando recibieron la noticia y la discusión en el grupo de whatsapp de la Junta Directiva fue latente.
El paso de las primeras semanas sirvió para que Antonio Paz renovase a Iván Moreno y fichase a Víctor Olmedo y el meta Unai Marino. Sin embargo, el 1 de julio al 9 de julio, la falta de fichajes y de efectivos en la primera plantilla hizo que los aficionados se pusiesen nerviosos. Y lo peor, también en la zona interna del club. Por ello, Unionistas decidió subir pujas y fichar a cuatro jugadores en dos días: Jota, Gorjón, Farru y Prada. Fue la medida para comenzar con un bloque más amplio en los primeros días de trabajo.
Si algo tiene la pretemporada es que todo son palabras bonitas. Pero poco a poco, la distancia entre Antonio Paz y Oriol Riera se ha ido haciendo evidente.
Antes del malestar del entrenador público, el propio Oriol Riera fue dejando evidencias. La primera, el esquema. Antonio Paz apostó por jugadores para un esquema 1-4-4-2 como marcan Aarón Piñán, Iván Moreno, Álvaro Gómez y Hugo de Bustos. Oriol Riera, por su parte, ha dejado claro con su dibujo que los extremos no tienen cabida en el equipo y forma con un 1-5-3-2. Y ahí también va un buen puñado de miles de euros malgastados en jugadores que ahora mismo no juegan en su posición ideal y alguno, como Iván Moreno o Aarón Piñán, tienen difícil su entrada con el nuevo dibujo.
Y, nada más perder ante Osasuna Promesas, Oriol Riera ya dejó claro su divorcio público con Antonio Paz. “No sé, no es una pregunta para mí”, sentenció el entrenador. Mientras tanto, el director deportivo había asegurado en SALAMANCA24HORAS.COM que faltaba “la guinda del pastel” y el “jugador diferencial” para cerrar la plantilla.
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