La periodista entrará este domingo en directo en los Informativos Telecinco y en Fiesta y, el lunes, participará en La Mirada Crítica y Vamos a ver desde Ceuta. No es la primera vez que abandona el descanso para seguir una gran noticia Leer La periodista entrará este domingo en directo en los Informativos Telecinco y en Fiesta y, el lunes, participará en La Mirada Crítica y Vamos a ver desde Ceuta. No es la primera vez que abandona el descanso para seguir una gran noticia Leer
La crisis migratoria desatada en Ceuta ha convertido el verano en un polvorín político, pero también informativo. Los programas de televisión de las principales cadenas están centrando todos sus recursos en cubrir la avalancha de miles de marroquíes. Si este viernes era Mediaset quien movilizaba a Iker Jiménez y le hacía regresar de sus vacaciones para preparar un especial de Horizonte que se emitió anoche; y laSexta decidía modificar todas su parrilla de la noche del viernes para emitir un especial laSexta Clave, conducido por Sara Ramos; otro de los grandes rostros de la televisión también ha decidido trasladarse de urgencia al lugar de la noticia: Ana Rosa Quintana.
Ana Rosa Quintana ha decidido interrumpir sus vacaciones para desplazarse a Ceuta y cubrir sobre el terreno la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma. La presentadora había comenzado su descanso estival el pasado 26 de junio, cuando se despidió de los espectadores de El programa de Ana Rosa hasta septiembre. Apenas un mes después, la actualidad vuelve a reclamarla.
Su regreso será inmediato. Este mismo domingo participará en los Informativos Telecinco y en Fiesta, mientras que a partir del lunes realizará conexiones en directo para La Mirada Crítica y Vamos a ver, desde donde narrará la evolución de la crisis y contactará con las principales autoridades implicadas en la gestión de una situación que se ha convertido en uno de los principales focos informativos del país.
La decisión encaja perfectamente con la manera de entender el periodismo que Ana Rosa Quintana ha defendido durante toda su carrera. No es una presentadora que conciba su trabajo únicamente desde el plató. Aunque desde hace años dirige grandes formatos televisivos, nunca ha escondido que sigue teniendo alma de reportera y que necesita «la adrenalina» de la actualidad.
Cuarenta años ininterrumpidos cumplió el pasado mes de enero Ana Rosa Quintana en esta profesión. La mitad de ellos, además, vinculada a Mediaset. Cuatro décadas de madrugones, campañas electorales, guerras políticas, atentados, pandemias, catástrofes naturales y exclusivas que han convertido a la periodista en uno de los rostros más reconocibles de la televisión española. Muchas han sido las ocasiones en las que, durante las últimas temporadas, los periodistas especializados en televisión le han preguntado si empezaba a pensar en la retirada. Su respuesta ha sido siempre la misma: todavía tiene mucho que contar y no piensa marcharse mientras siga sintiendo la necesidad de hacer periodismo.
De hecho, ha reconocido muchas veces que, si sucedía algo de enorme relevancia durante sus vacaciones, no tendría ningún inconveniente en regresar antes de tiempo. No era una frase hecha. Era una posibilidad real.
La propia periodista lo explicó con total naturalidad en una entrevista concedida a EL MUNDO, donde dejó claro que la información sigue siendo el motor de su vida: «Lo que me hace seguir aquí, lo que me mantiene viva es que quiero contar, es que necesito contar. Yo me voy de vacaciones y estoy pendiente de la información. Es una parte de mí. No he hecho otra cosa en mi vida desde que salí de la facultad. Creo que va a ser muy difícil reinventarme».
No son palabras pronunciadas para una entrevista promocional. Son una declaración de principios que ahora vuelve a encontrar reflejo en los hechos. Porque ésta tampoco es la primera vez que Ana Rosa Quintana decide abandonar la comodidad del plató para trasladarse hasta el lugar donde está ocurriendo la noticia.
Uno de los ejemplos más recientes fue la devastadora DANA que arrasó parte de la Comunidad Valenciana. Mientras buena parte de los programas seguían informando desde Madrid, la presentadora fue una de las primeras grandes comunicadoras de la televisión nacional en desplazarse a las zonas más afectadas para contar sobre el terreno la magnitud de la tragedia, hablar con los vecinos y narrar las consecuencias del desastre. Un año después volvió a esos mismos municipios para comprobar cómo avanzaba la reconstrucción y dar voz, de nuevo, a los afectados.
Ese tipo de coberturas siempre han formado parte de su manera de entender la televisión. Aunque durante años su figura se haya asociado a los editoriales políticos con los que abre cada mañana su programa, Ana Rosa Quintana nunca ha renunciado al reporterismo cuando considera que la noticia exige estar presente.
Su decisión de viajar ahora a Ceuta responde precisamente a esa filosofía. La crisis migratoria ha situado nuevamente a la ciudad autónoma en el centro del debate político y social, y la periodista ha optado por vivirla desde el terreno, siguiendo de primera mano la evolución de los acontecimientos y entrevistando a los responsables políticos e institucionales implicados en la gestión de la emergencia.
Tampoco es la primera ocasión en la que modifica sus vacaciones por culpa de la actualidad. Ya en 2012 interrumpió su descanso estival para reincorporarse a la televisión tras los avances en el caso de los niños Ruth y José Bretón, demostrando entonces que las grandes noticias siempre habían pesado más que el calendario.
Su vuelta ahora tiene además un evidente componente simbólico. El pasado 26 de junio se despidió de la audiencia asegurando que había sido una temporada especialmente intensa y agradeciendo el respaldo de los espectadores antes del habitual parón veraniego. Telecinco reorganizó entonces toda su franja matinal, con La Mirada Crítica y Vamos a ver asumiendo el relevo durante julio y agosto.
Sin embargo, apenas unas semanas después, la actualidad vuelve a alterar los planes.
La crisis de Ceuta ha confirmado que, después de cuatro décadas de profesión, Ana Rosa Quintana sigue teniendo la misma necesidad de estar donde está la noticia. No porque tenga que hacerlo, sino porque continúa creyendo que la actualidad se cuenta, antes que nada, estando presente allí donde ocurren las cosas.
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