El secretario general de la ONU denuncia «todos los ataques ilegales en Oriente Próximo» que «están causando un enorme sufrimiento y daño a la población civil», al tiempo que EEUU se está preparando para desplegar un tercer portaaviones cerca de Irán, según la FoxLa investigación de EEUU apunta a la “probable” responsabilidad de su Ejército en la masacre de 168 personas en la escuela de niñas iraní
Naciones Unidas alerta de una “espiral fuera de control”. Mientras, siguen los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán, así como la respuesta de Teherán contra aliados de Washington y Tel Aviv en la región. Al mismo tiempo, el presidente de EEUU, Donald Trump, cierra la puerta a una salida diplomática al exigir una “rendición incondicional” a Irán y el establecimiento de un Gobierno amigo en el país. Además, se está preparando para desplegar un tercer portaaviones cerca de Irán: según la Fox, el USS George H. W. Bush y su grupo de ataque de portaaviones se espera que zarpen de la base naval de Norfolk, en Virginia, antes de que finalice el mes de marzo. Sin embargo, se desconoce si relevará al USS Gerald R. Ford, que entró en el mar Rojo el jueves y lleva desplegado casi 11 meses, o si llegará para reforzar aún más a la Armada de los Estados Unidos en Oriente Próximo.
“Todos los ataques ilegales en Oriente Próximo y más allá están causando un enorme sufrimiento y daño a la población civil de toda la región, y suponen un grave riesgo para la economía mundial, en particular para las personas más vulnerables”, ha afirmado el secretario general de la ONU en un comunicado: “La situación podría derivar en una espiral fuera de control. Es hora de detener los combates y entablar negociaciones diplomáticas serias. Lo que está en juego no podría ser más importante”.
El presidente de EEUU, por contra, ha afirmado: “No habrá ningún acuerdo con Irán excepto la rendición incondicional! ”Después de eso, y tras la selección de uno o varios líderes grandes y aceptables, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos sin descanso para sacar a Irán del borde de la destrucción y convertirlo en un país económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca“.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, añadió más tarde que la “rendición incondicional” podría producirse incluso si Irán no está en condiciones de decirlo por sí mismo.
En paralelo, aviones de combate israelíes han seguido bombardeando Beirut y Teherán, mientras Irán lanzaba otra oleada de ataques en respuesta contra Israel y los países del Golfo que acogen a las fuerzas estadounidenses.
Además, los medios estadounidenses han publicado este viernes que Rusia está proporcionando a Irán información que podría ayudar a Teherán a atacar buques de guerra, aviones y otros activos estadounidenses en la región, lo cual supone un primer paso en la implicación de Moscú en la guerra.
Trump, por su parte, ha bromeado sobre la noticia este viernes por la tarde en la Casa Blanca durante una mesa redonda sobre deportes universitarios: “Ese es un problema fácil en comparación con lo que estamos haciendo aquí. Qué pregunta más estúpida para este momento”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha dicho, a sí mismo, en una entrevista en la CBS, que EEUU está “siguiendo todo” y teniéndolo en cuenta en sus planes de batalla: “El pueblo estadounidense puede estar seguro de que su comandante en jefe sabe perfectamente quién habla con quién. Y cualquier cosa que no debería estar sucediendo, ya sea en público o en canales extraoficiales, se está abordando y confrontando con firmeza”.
Leavitt se negó a decir si Trump había hablado con el presidente ruso Vladímir Putin sobre el supuesto intercambio de información de inteligencia o si creía que Rusia debería enfrentarse a repercusiones, afirmando que dejaría que el presidente hablara de ello él mismo.
De lo que sí ha informado Trump es de la reunión que ha mantenido con los principales fabricantes de armas en la Casa Blanca. Y ha anunciado un acuerdo para cuadruplicar la producción de “armamento de clase exquisita”.
“Acabamos de concluir una reunión muy positiva con las mayores empresas fabricantes de material de defensa de EEUU, en la que hemos hablado sobre la producción y los calendarios de producción”, ha afirmado Trump en Truth Social.
Según Trump, “han acordado cuadruplicar la producción de armamento de ‘clase exquisita’, ya que queremos alcanzar, lo antes posible, los niveles más altos de cantidad. La expansión comenzó tres meses antes de la reunión, y las plantas y la producción de muchas de estas armas ya están en marcha. Contamos con un suministro prácticamente ilimitado de municiones de grado medio y medio-alto, que estamos utilizando, por ejemplo, en Irán y que recientemente se ha utilizado en Venezuela”.
“Las empresas representadas [en la reunión] fueron los directores generales de BAE Systems, Boeing, Honeywell Aerospace, L3Harris Missile Solutions, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Raytheon”. Según Trump, habrá otra reunión similar dentro de dos meses. El secretario general de la ONU denuncia «todos los ataques ilegales en Oriente Próximo» que «están causando un enorme sufrimiento y daño a la población civil», al tiempo que EEUU se está preparando para desplegar un tercer portaaviones cerca de Irán, según la FoxLa investigación de EEUU apunta a la “probable” responsabilidad de su Ejército en la masacre de 168 personas en la escuela de niñas iraní
Naciones Unidas alerta de una “espiral fuera de control”. Mientras, siguen los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán, así como la respuesta de Teherán contra aliados de Washington y Tel Aviv en la región. Al mismo tiempo, el presidente de EEUU, Donald Trump, cierra la puerta a una salida diplomática al exigir una “rendición incondicional” a Irán y el establecimiento de un Gobierno amigo en el país. Además, se está preparando para desplegar un tercer portaaviones cerca de Irán: según la Fox, el USS George H. W. Bush y su grupo de ataque de portaaviones se espera que zarpen de la base naval de Norfolk, en Virginia, antes de que finalice el mes de marzo. Sin embargo, se desconoce si relevará al USS Gerald R. Ford, que entró en el mar Rojo el jueves y lleva desplegado casi 11 meses, o si llegará para reforzar aún más a la Armada de los Estados Unidos en Oriente Próximo.
“Todos los ataques ilegales en Oriente Próximo y más allá están causando un enorme sufrimiento y daño a la población civil de toda la región, y suponen un grave riesgo para la economía mundial, en particular para las personas más vulnerables”, ha afirmado el secretario general de la ONU en un comunicado: “La situación podría derivar en una espiral fuera de control. Es hora de detener los combates y entablar negociaciones diplomáticas serias. Lo que está en juego no podría ser más importante”.
El presidente de EEUU, por contra, ha afirmado: “No habrá ningún acuerdo con Irán excepto la rendición incondicional! ”Después de eso, y tras la selección de uno o varios líderes grandes y aceptables, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos sin descanso para sacar a Irán del borde de la destrucción y convertirlo en un país económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca“.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, añadió más tarde que la “rendición incondicional” podría producirse incluso si Irán no está en condiciones de decirlo por sí mismo.
En paralelo, aviones de combate israelíes han seguido bombardeando Beirut y Teherán, mientras Irán lanzaba otra oleada de ataques en respuesta contra Israel y los países del Golfo que acogen a las fuerzas estadounidenses.
Además, los medios estadounidenses han publicado este viernes que Rusia está proporcionando a Irán información que podría ayudar a Teherán a atacar buques de guerra, aviones y otros activos estadounidenses en la región, lo cual supone un primer paso en la implicación de Moscú en la guerra.
Trump, por su parte, ha bromeado sobre la noticia este viernes por la tarde en la Casa Blanca durante una mesa redonda sobre deportes universitarios: “Ese es un problema fácil en comparación con lo que estamos haciendo aquí. Qué pregunta más estúpida para este momento”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha dicho, a sí mismo, en una entrevista en la CBS, que EEUU está “siguiendo todo” y teniéndolo en cuenta en sus planes de batalla: “El pueblo estadounidense puede estar seguro de que su comandante en jefe sabe perfectamente quién habla con quién. Y cualquier cosa que no debería estar sucediendo, ya sea en público o en canales extraoficiales, se está abordando y confrontando con firmeza”.
Leavitt se negó a decir si Trump había hablado con el presidente ruso Vladímir Putin sobre el supuesto intercambio de información de inteligencia o si creía que Rusia debería enfrentarse a repercusiones, afirmando que dejaría que el presidente hablara de ello él mismo.
De lo que sí ha informado Trump es de la reunión que ha mantenido con los principales fabricantes de armas en la Casa Blanca. Y ha anunciado un acuerdo para cuadruplicar la producción de “armamento de clase exquisita”.
“Acabamos de concluir una reunión muy positiva con las mayores empresas fabricantes de material de defensa de EEUU, en la que hemos hablado sobre la producción y los calendarios de producción”, ha afirmado Trump en Truth Social.
Según Trump, “han acordado cuadruplicar la producción de armamento de ‘clase exquisita’, ya que queremos alcanzar, lo antes posible, los niveles más altos de cantidad. La expansión comenzó tres meses antes de la reunión, y las plantas y la producción de muchas de estas armas ya están en marcha. Contamos con un suministro prácticamente ilimitado de municiones de grado medio y medio-alto, que estamos utilizando, por ejemplo, en Irán y que recientemente se ha utilizado en Venezuela”.
“Las empresas representadas [en la reunión] fueron los directores generales de BAE Systems, Boeing, Honeywell Aerospace, L3Harris Missile Solutions, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Raytheon”. Según Trump, habrá otra reunión similar dentro de dos meses.
Naciones Unidas alerta de una “espiral fuera de control”. Mientras, siguen los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán, así como la respuesta de Teherán contra aliados de Washington y Tel Aviv en la región. Al mismo tiempo, el presidente de EEUU, Donald Trump, cierra la puerta a una salida diplomática al exigir una “rendición incondicional” a Irán y el establecimiento de un Gobierno amigo en el país. Además, se está preparando para desplegar un tercer portaaviones cerca de Irán: según la Fox, el USS George H. W. Bush y su grupo de ataque de portaaviones se espera que zarpen de la base naval de Norfolk, en Virginia, antes de que finalice el mes de marzo. Sin embargo, se desconoce si relevará al USS Gerald R. Ford, que entró en el mar Rojo el jueves y lleva desplegado casi 11 meses, o si llegará para reforzar aún más a la Armada de los Estados Unidos en Oriente Próximo.
“Todos los ataques ilegales en Oriente Próximo y más allá están causando un enorme sufrimiento y daño a la población civil de toda la región, y suponen un grave riesgo para la economía mundial, en particular para las personas más vulnerables”, ha afirmado el secretario general de la ONU en un comunicado: “La situación podría derivar en una espiral fuera de control. Es hora de detener los combates y entablar negociaciones diplomáticas serias. Lo que está en juego no podría ser más importante”.
El presidente de EEUU, por contra, ha afirmado: “No habrá ningún acuerdo con Irán excepto la rendición incondicional! ”Después de eso, y tras la selección de uno o varios líderes grandes y aceptables, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos sin descanso para sacar a Irán del borde de la destrucción y convertirlo en un país económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca“.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, añadió más tarde que la “rendición incondicional” podría producirse incluso si Irán no está en condiciones de decirlo por sí mismo.
En paralelo, aviones de combate israelíes han seguido bombardeando Beirut y Teherán, mientras Irán lanzaba otra oleada de ataques en respuesta contra Israel y los países del Golfo que acogen a las fuerzas estadounidenses.
Además, los medios estadounidenses han publicado este viernes que Rusia está proporcionando a Irán información que podría ayudar a Teherán a atacar buques de guerra, aviones y otros activos estadounidenses en la región, lo cual supone un primer paso en la implicación de Moscú en la guerra.
Trump, por su parte, ha bromeado sobre la noticia este viernes por la tarde en la Casa Blanca durante una mesa redonda sobre deportes universitarios: “Ese es un problema fácil en comparación con lo que estamos haciendo aquí. Qué pregunta más estúpida para este momento”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha dicho, a sí mismo, en una entrevista en la CBS, que EEUU está “siguiendo todo” y teniéndolo en cuenta en sus planes de batalla: “El pueblo estadounidense puede estar seguro de que su comandante en jefe sabe perfectamente quién habla con quién. Y cualquier cosa que no debería estar sucediendo, ya sea en público o en canales extraoficiales, se está abordando y confrontando con firmeza”.
Leavitt se negó a decir si Trump había hablado con el presidente ruso Vladímir Putin sobre el supuesto intercambio de información de inteligencia o si creía que Rusia debería enfrentarse a repercusiones, afirmando que dejaría que el presidente hablara de ello él mismo.
De lo que sí ha informado Trump es de la reunión que ha mantenido con los principales fabricantes de armas en la Casa Blanca. Y ha anunciado un acuerdo para cuadruplicar la producción de “armamento de clase exquisita”.
“Acabamos de concluir una reunión muy positiva con las mayores empresas fabricantes de material de defensa de EEUU, en la que hemos hablado sobre la producción y los calendarios de producción”, ha afirmado Trump en Truth Social.
Según Trump, “han acordado cuadruplicar la producción de armamento de ‘clase exquisita’, ya que queremos alcanzar, lo antes posible, los niveles más altos de cantidad. La expansión comenzó tres meses antes de la reunión, y las plantas y la producción de muchas de estas armas ya están en marcha. Contamos con un suministro prácticamente ilimitado de municiones de grado medio y medio-alto, que estamos utilizando, por ejemplo, en Irán y que recientemente se ha utilizado en Venezuela”.
“Las empresas representadas [en la reunión] fueron los directores generales de BAE Systems, Boeing, Honeywell Aerospace, L3Harris Missile Solutions, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Raytheon”. Según Trump, habrá otra reunión similar dentro de dos meses.
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